Unos 2.000 empleados de Hochtief se manifiestan en Berlín contra ACS

La Voz BERLÍN/EFE.

ECONOMÍA

Piden a Merkel que frene el plan de Florentino Pérez

29 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Unos 2.000 trabajadores de la constructora alemana Hochtief se manifestaron ayer frente al Parlamento y la Cancillería Federal en Berlín para protestar contra la opa lanzada por la española ACS e instar al Ejecutivo germano a que impida la adquisición de la compañía. En el manifiesto final, un portavoz de la empresa exigió a la canciller alemana, Angela Merkel, que «haga su trabajo» y proponga una «ley razonable» y «de corte general» que evite absorciones financieras como la que pretende la constructora de Florentino Pérez. En concreto, los manifestantes reclamaron que esta nueva normativa, que ya ha propuesto en el Parlamento el Partido Socialdemócrata (SPD), impida que cualquier empresa extranjera, empezando por ACS, adquieran compañías y destruyan puestos de trabajo en Alemania.? En este mismo sentido se pronunció Sigmar Gabriel, presidente del SPD, en su discurso de cierre de la manifestación, en el que defendió la iniciativa de su partido de aprobar con urgencia una nueva ley a este respecto, algo a lo que se han negado Merkel y su ministro de Economía, Rainer Brüderle. «Aquí no se trata de proteccionismo. Queremos una ley como las que existen en el resto de los países de Europa. Una ley para todas las empresas alemanas. Una ley que mejore la competitividad de las empresas alemanas», afirmó Gabriel entre los aplausos de los manifestantes.? La propuesta parlamentaria del SPD contempla que aquellas firmas extranjeras que ya controlan un 30% del capital de una empresa alemana estén obligadas a hacer una nueva oferta formal a los accionistas si aspiran a incrementar su participación.

Apoyos

El presidente del SPD reconoció que su formación no puede sacar adelante esta nueva normativa en solitario y animó a los trabajadores de Hochtief a que recaben apoyos entre el resto de los partidos alemanes, especialmente de la coalición gobernante de cristianodemócratas (CDU) y liberales (FDP). «Esto no es política partidista», agregó ante los trabajadores de Hochtief, que portaban pancartas con textos como «No hablamos español» o «In memóriam Dragados».

Gabriel criticó especialmente la posición del Ejecutivo de tan solo «observar con atención» el proceso de adquisición y la decisión de los liberales de estudiar una legislación empresarial «en un futuro».