De los Presupostos para el 2011 cuelga una reforma de la función pública que aboca al empleado al traslado e impone al jefe de servicio la libre disposición horaria. La conselleira la defiende: «Necesitamos una Administración actual, mejor organizada, más productiva y eficiente. El funcionario tiene derecho a su puesto, fue elegido por mérito y capacidad. Pero la inmovilidad de la silla no está pactada. Como Gobierno, estamos obligados a utilizar los efectivos donde los necesitemos. Con la calle llena de ERE, no podemos contratar a alguien cada vez que necesitemos cambiar una bombilla».
-En la reforma limitan el alcance del plus de altos cargos, pero no lo suprimen.
-¿Suprimirlo para todos?
-Sí. Es una medida muy impopular, y más en estos tiempos.
-Bueno, es una medida muy impopular que tienen consolidada otras Administraciones.
-¿No se plantean eliminarlo?
-No.