Fontenla cree que la mayoría de las empresas abrirá y confía en que los piquetes no lo impidan

EFE

ECONOMÍA

El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia ha asegurado hoy que, según sus datos, la oposición a esta convocatoria supera el 70%.

28 sep 2010 . Actualizado a las 16:00 h.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Antonio Fontenla, ha asegurado hoy que «todo el mundo esta dispuesto al trabajo» ante la huelga general de mañana y que la mayoría de empresas abrirá sus negocios, por lo que confió en que los piquetes no lo impidan.

En declaraciones a Efe, Fontenla explicó que, según sus datos, la oposición a esta convocatoria supera el 70 por ciento, porque se trata de una huelga «política», basada en cuatro motivos: la reforma laboral, el recorte presupuestario del Gobierno en 5.000 millones, las pensiones y la normativa sobre la negociación salarial en los convenios.

No obstante, subrayó que habrá «bastantes» piquetes que intentarán que la gente «no pueda ir a trabajar» y quizá lo consigan si no hay la posibilidad de desplazarse o se ejercen presiones.

Por ello, entre las indicaciones que han recibido los empresarios figura que, «si en algún momento la empresa o local corre peligro, que cierren», porque «tienen derecho a ello».

«Cuando los sindicatos ven un ambiente que no es propicio para la huelga tienen que buscar una situación que les permita no quedar mal, porque está en juego su credibilidad», explicó Fontenla, quien confío además que las fuerzas del orden público «impidan que los piquetes actúen de forma inadecuada».

A su juicio, los piquetes no deberían actuar mañana, día de huelga, porque tiempo han tenido con anterioridad para explicar la situación, al igual que cuando se celebran elecciones se establece un periodo de reflexión.

En este sentido, opinó que la jornada de mañana «va a tener muy poca importancia» en cuanto a apoyos, porque las repercusiones económicas en los empresarios serían «tremendas», teniendo además en cuenta, agregó, que «la gente que acuda a la huelga va a dejar de cobrar» esa jornada.

La pérdida económica estimada mañana supondría un 2 por ciento de lo que se produce y la mitad la asumiría el empresario, por lo que el coste es «muy difícil» de asumir, aseveró.

Desde el punto de vista político, esta huelga «no nos hace ningún favor de cara a nuestros socios europeos», matizó el presidente de la CEG, quien recordó que en España el paro ronda el 20 por ciento mientras que la media europea se sitúa en el 10 por ciento.

«Algo estaremos haciendo mal», concluyó.