Caixanova y Caixa Galicia prometen a los sindicatos no reducir empleos en la obra social ni en las fundaciones
ECONOMÍA
No habrá reducciones de plantilla ni en la obra social ni en las fundaciones dependientes de las dos cajas. Así se lo han comunicado Caixanova y Caixa Galicia a los sindicatos en la última reunión de la mesa laboral. Al menos inicialmente, las plantillas seguirán como están, aunque a medida que avance la fusión dependerán orgánicamente de una nueva empresa. Será la actividad de estos organismos la que determine luego la evolución de los empleos. La próxima semana las cajas mantendrán dos reuniones con los sindicatos para avanzar en la mesa de negociación. Si como es previsible no se logra un acuerdo, el diálogo se retomará en septiembre.
Las cajas plantean algo más de 1.200 prejubilaciones y una reducción de 450 trabajadores en los servicios centrales de Vigo y A Coruña. Sitúan el pago de las prejubilaciones, que arrancarían en una edad de 55 años, en un 70% del salario. Los sindicatos quieren una cobertura salarial de hasta el 98% y que todas las prejubilaciones sean voluntarias.
Esta semana, las cajas se comprometieron con los portavoces de Comisiones Obreras, CSICA, CIG, UGT y CGT a facilitar más detalles sobre cuántas sucursales serán cerradas en cada provincia, cuántas en el exterior, y también sobre el número exacto de empleos afectados.
La negociación está, sin embargo, marcada por la necesidad de cerrar la venta de hasta 230 sucursales, la gran mayoría fuera de Galicia, dentro del paquete de desinversiones de casi 13.000 millones incluido en el protocolo de fusión. La alianza contempla unas sinergias anuales (ahorro por funcionamiento conjunto) de 230 millones, suficientes para pagar los intereses del préstamo del FROB.