El presidente andaluz podría vetar la fusión fría de Caja Granada con Murcia

La Voz GRANADA/EFE.

ECONOMÍA

Griñán recuerda que su comunidad autónoma apuesta por la creación de una gran caja de ahorros

02 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, dijo ayer que respeta la decisión de Caja Granada de integrarse en un sistema institucional de protección (SIP) con Caja Murcia, Caixa Penedés y Sa Nostra, pero no descartó que el Gobierno andaluz finalmente vete la operación.

Griñán recordó que la Junta debe pronunciarse cuando la asamblea de Caja Granada tome la decisión y que tiene «la competencia de dictar su resolución». «No sería ni ético ni correspondería a quien tiene la última palabra» ya que «cuando se puede juzgar no se puede prejuzgar», añadió.

El consejo de administración de Caja Granada aprobó el miércoles por unanimidad el contrato de integración con estas tres entidades en un sistema institucional de protección (SIP), fórmula que se conoce como fusión fría que, de acuerdo con los requerimientos del Banco de España, concluirá siendo en una fusión total del negocio de las tres instituciones financieras.

Por ello Griñán explicó que en ningún momento se ha pretendido que Caja Granada abandonara el SIP, sino «que viera que en Andalucía se pretende construir una gran caja» con la unión de Unicaja, Cajasol y Cajasur, por lo que se dijo que estaba abierta a entidades de fuera y también a Caja Granada y «todavía eso se puede conseguir». Aún así indicó que desde el Gobierno andaluz «se respetan las decisiones de los órganos de gobierno de las cajas», ya que el proceso se inició cuando todavía se podía fraguar la fusión entre Unicaja y Cajasur.

En este momento «lo más importante» es que Cajasur pueda ser adjudicada a la oferta conjunta que van a hacer Unicaja y Cajasol «y lo demás viene después, no podemos hacer todo al mismo tiempo», añadió.

Satisfacción en Asturias

Por otra parte, el presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez, consideró ayer que la decisión tomada por la asamblea general de Caja Castilla La Mancha (CCM) de aprobar su integración en un banco propiedad de Cajastur supone «una gran satisfacción» y «una buena noticia para Asturias y para el orden futuro de las cajas». Advirtió que el PSOE se debe preguntar si «alguien es responsable» de la «quiebra» de CCM, intervenida por el Banco de España hace dieciséis meses.