Las cajas se extinguirán en octubre y la nueva marca gallega operará en el 2011
ECONOMÍA
La cartera industrial conjunta está valorada en 3.500 millones y su adelgazamiento se realizará en cinco años
16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Caixanova y Caixa Galicia se extinguirán como entidades jurídicas el próximo octubre, aunque seguirán operando como marcas independientes, integradas en la nueva caja única, hasta el año 2011, cuando la entidad fusionada adoptará una nueva denominación, todavía sin determinar. Ese primer año de vida en común servirá para crear una plataforma tecnológica puente que integrará a los dos modelos informáticos actuales. Cuando esa compleja adaptación concluya, los nombres de Caixanova y Caixa Galicia dejarán de usarse y desaparecerán tanto de la cartelería como de los productos financieros.
Está previsto que las asambleas generales de ambas cajas aprueben su protocolo de fusión en octubre. Desde ese mismo instante, las dos desaparecerán como figuras jurídicas. Se creará entonces una entidad nueva a efectos legales, cuyo nombre inicial podría ser la suma de las dos denominaciones sociales actuales (Caja de Ahorros de Galicia y Caja de Ahorros de Vigo, Ourense y Pontevedra), y que a todos los efectos será la sociedad única que presentará cuentas, realizará todas las operaciones de negocio y pagará impuestos.
La financiera naciente aplicará el esquema de mando que el día 30 le entregarán al Banco de España y que todavía sigue pendiente de acordar entre las partes. Habrá un consejo de administración, dos consejos territoriales (uno en A Coruña y otro en Vigo) y una asamblea general que será la suma de las dos actuales (con 320 miembros).
El director general será José Luis Pego; con Javier García de Paredes como adjunto ejecutivo. Habrá dos copresidentes no ejecutivos (Gayoso por Caixanova y otro sin decidir por Caixa Galicia) que ejercerán la presidencia con carácter rotatorio (18 meses cada uno). La sede social estará en A Coruña y la operativa en Vigo. Tal y como anunció el presidente de la Xunta hace ya tres meses, Caixa Galicia y Caixanova firmarán, en el ámbito jurídico, una fusión por extinción de las sociedades actuales y la constitución de una nueva. Contablemente se descartó la fusión por absorción (más barata) por falta de acuerdo y fue clave la mediación de la conselleira de Facenda, Fernández Currás, para que los negociadores aceptasen un modelo de integración igualitario.
El plan de negocio entregado al Banco de España implica unas desinversiones de 12.900 millones de euros. De ellos, la mayor parte corresponderá a la venta de oficinas en España, Europa y América (con sus negocios y su plantilla). La pérdida de negocio estimada con esta enajenación de la red es de 3.800 millones de euros.
La valoración de mercado de la cartera industrial conjunta de las cajas es de 3.500 millones, según las auditorías realizadas. Caixa Galicia y Caixanova se dan de plazo hasta finales del 2011 para vender las oficinas. El adelgazamiento de la cartera industrial seguirá vivo hasta el año 2015.
Los sindicatos, molestos
Los cincos sindicatos representados en las cajas (CC.?OO., CSICA, CIG, UGT y CGT) firmaron ayer su segundo comunicado conjunto. El primero fue para reclamar la apertura de la mesa laboral. En el nuevo, califican de «cachondeo» las explicaciones ofrecidas por las entidades el lunes sobre el recorte previsto en la plantilla (1.200 personas) y sobre el cierre de oficinas (300). Las centrales estudiarán posibles acciones de protesta, que serían consultadas en las asambleas. Y esperan la constitución de la mesa laboral como muy tarde el 5 de julio. Se quejan de que no se hayan facilitado edades de prejubilación, ni los porcentajes a cobrar, ni las condiciones para quienes se queden. Y consideran «preocupante» la intención de reducir en 8.000 millones los activos ponderados por riesgo y la necesidad de realizar dotaciones para saneamiento por valor de 2.900 millones.