Acusan al empresario José Souto de defraudar a algunos de sus socios 10 millones de euros
ECONOMÍA
El fiscal pide que el promotor coruñés sea condenado a tres años de prisión
09 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El empresario coruñés José Antonio Souto Meizoso será juzgado porque pudo haber cometido un delito continuado de administración desleal. Uno de sus socios en la empresa Marina de la Torre lo denunció en el 2002 acusándolo de vender parcelas de la sociedad en Almería a firmas en las que él participaba para luego revenderlas «en su propio beneficio» y, por consiguiente, «en perjuicio del resto de los consejeros».
El denunciante que motivó el procesamiento del promotor, accionista de referencia de Superco y uno de los tres promotores del área comercial Marineda City, en A Coruña, destaca que el perjuicio económico causado a sus socios en las cinco operaciones que supuestamente llevó a cabo de forma fraudulenta Souto Meizoso asciende a diez millones de euros, cifra que coincide con la emitida por el perito judicial que realizó el estudio económico a petición de la Fiscalía.
Ante todo esto, la acusación pública, en su escrito de calificación presentado en el Juzgado de Instrucción número 4 de A Coruña, solicita que se castigue a Souto Meizoso con una pena de tres años y tres meses de prisión, mientras que la acusación particular, ejercida por Francisco Castro Rey y que defiende los intereses del socio denunciante, eleva esa petición de condena a cuatro años de cárcel, además de que el procesado indemnice a su cliente en un millón de euros. Por el momento, ayer terminó el plazo impuesto por el juez para que Souto Meizoso hiciese frente a una fianza de un millón de euros para garantizar el pago de las posibles responsabilidades económicas.
De lo que acusan al promotor coruñés, presidente del grupo Tecam y propietario de Superco, que gestiona el Centro Comercial Cuatro Caminos y El Puerto Centro de Ocio, es de engañar a los socios con los que compartía la empresa inmobiliaria Marina de la Torre, creada en 1987 y cuyo único activo era una finca de un millón de metros cuadrados en el Ayuntamiento de Mojácar (Almería), en una exclusiva zona situada en la playa Marina de la Torre y que en el 2002 se urbanizó y reparceló tras los permisos municipales, quedando solares para uso comercial, residencial y hotelero.
Urbanización de lujo
Hoy en día, ese espacio, uno de los más lujosos de la zona, cuenta con 1.200 viviendas y tres hoteles, además de un campo de golf. Pero para llegar a eso, la Fiscalía cree que Souto Meizoso, con la colaboración de otro de los socios, Francisco Manuel Monasterio -también imputado-, realizó una serie de operaciones a espaldas del resto de los consejeros. En concreto, el presidente de Tecam, «a pesar de ser administrador y socio de Marina de la Torre SA, vendió parcelas propiedad de esta sociedad a un precio inferior al del mercado a otras sociedades en las que él mismo y su socio Manuel Monasterio tenían interés personal directo al ser propietarios o administradores». Fueron cinco las operaciones de venta denunciadas tanto por la acusación pública como por la particular.
La Fiscalía recuerda que esos movimientos «responden a un delito de administración desleal de una empresa, tipificado en el artículo 295 del Código Penal». Este artículo establece que los administradores o socios de una empresa si realizan abuso de sus funciones y disponen fraudulentamente de los bienes de la sociedad, causando directamente un perjuicio económicamente evaluable a sus socios, serán castigados con prisión.
José Antonio Souto Meizoso declinó ayer realizar declaraciones a La Voz.