Salgado dice que no será necesario prorrogar las ayudas y el sector estima que harán falta 35.000 millones
02 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El empujón del Banco de España a la reestructuración de las cajas de ahorros en las últimas dos semanas ha acelerado al máximo la fiesta de las fusiones. Pero a tres semanas de que remate el plazo para acudir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), la sacudida financiera no parece suficiente.
El Gobierno amenazó ayer con no pedir en Bruselas una prórroga de las ayudas. La vicepresidenta Salgado sostiene que no será necesario porque antes del 30 de junio el sector habrá consumado todos sus cambios. Las opinión de las cajas es distinta. Fuentes de las entidades sostienen que será necesario algo más que duplicar las ayudas para completar el rescate financiero. El capital inicial del FROB es de 9.000 millones de euros, un 75% procedentes del Presupuesto del Estado y el resto del Fondo de Garantía de Depósitos. En noviembre del 2009 se obtuvieron 3.000 millones adicionales, a través de una emisión de deuda, lo que elevó la partida hasta los 12.000 millones, aunque el Gobierno autorizó una dotación máxima de 99.000.
A día de hoy, los once procesos de alianza en marcha involucran a 34 cajas. El regulador ha intervenido a otras dos: Caja Castilla La Mancha y Caja Sur. Y diez más siguen sin pareja de baile. Pero solo seis fusiones o SIP han anunciado su intención de solicitar ayudas al FROB, por un valor total de 7.917 millones (ver gráfico). Es decir, a 28 días del final del plazo, un 34% del Fondo está sin consumir. El sector sostiene que las intervenciones de CCM y Caja Sur agotarán todos estos recursos sobrantes y que hará falta mucho más dinero. Los expertos cifran esta necesidad en el entorno de los 35.000 millones de euros, lo que haría imprescindible pedir una prórroga del proceso en Bruselas.
Pero ayer mismo la ministra de Economía, Elena Salgado, afirmó que una ampliación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria nunca sería «muy significativa». «A finales de junio -dijo- tendremos un sistema más solvente y robusto». También reafirmó la voluntad del Gobierno de reformar la ley de cajas a partir de entonces para «facilitar su acceso a los mercados de financiación, preservando sus elementos clave, como la obra social».
En medio de esta tensión entre el Gobierno y el sector, Caja Madrid, la segunda mayor caja española, que pilota ahora la mayor fusión fría prevista en el país, admitió ayer que el SIP que dirige junto a Caja Rioja, Caja Insular Canaria, Caja Ávila, Caja Segovia y Caixa Laietana, solicitará al FROB un máximo de 3.000 millones de euros.
Además, la alianza que coordina Rodrigo Rato podría sumar en los próximos días a dos nuevas entidades: Caja Círculo Católico de Burgos (con 5.200 millones en activos) y Caja Badajoz (4.250). De cuajar, esta operación despejaría aún más el escenario financiero.
Solo quedarían libres de procesos de integración Bancaja, Ibercaja, las catalanas Ontinyent y Pollensa, las vascas BBK, Kutxa y Caja Vital; y la CAI.
La gallega, cuarta que más pide
La fusión gallega, que daría lugar a la sexta mayor caja de España, sería el cuarto proceso de integración español que precisaría más fondos para su puesta en marcha. Caixanova y Caixa Galicia pretenden pedir al FROB antes del 30 de junio 1.162 millones de euros.
Con una mayor dotación de fondos figura el SIP liderado por Cajastur, con CCM, la CAM, Caja Extremadura y Caja Granada como socios. Juntas solicitarán 1.600 millones en ayudas. La mayor fusión catalana, liderada por Caixa Catalunya y que agrupa a Caixa Manresa y Caixa Tarragona, requerirá apoyos por valor de otros 1.250 millones de euros. Sin intención de acudir al FROB o sin anunciar petición de ayudas están las fusiones de Burgos, Navarra y Canarias; la de La Caixa y Girona; la de Cajasol y Caja Guadalajara; la de Cantabria, Sa Nostra, Penedés y Murcia; y la de Unicaja y Caja Jaén.