La subasta del colegio Cluny, de Karpin, queda desierta y Caixanova se lo adjudicará por la mitad, 18 millones

E.?V. Pita VIGO/LA VOZ.

ECONOMÍA

El mejor solar de Vigo tiene nuevo dueño. La subasta del terreno del colegio Cluny, que pertenecía al ex jugador y promotor ruso Valery Karpin, quedó ayer desierta por falta de postores, pero Caixanova, la ejecutante hipotecaria, ya ha notificado al juzgado que se lo adjudicará. La entidad financiera tiene 20 días de plazo para optar por adquirir el inmueble por 18 millones, la mitad del precio de tasación de 36 millones, o bien por el valor del préstamo adeudado, 24 millones sin contar los intereses. Todo apunta a que preferirá la opción más barata, dado que la sociedad inversora no tiene avales personales que ejecutar.

La subasta se celebró en el Juzgado de Primera Instancia número 7 de Vigo. No hubo postores porque, según los juristas consultados, la finca carece de interés por su uso dotacional, lo que implica que solo se podrán ubicar allí locales hospitalarios, culturales o educativos. Por el contrario, el administrador de Karpin Inmobiliaria, José Crespo, dijo ayer que el Plan Especial de Edificios a Conservar (Peec) regula la parcela para usos residenciales, comerciales y dotacionales y que el Plan del Ensanche, que lo sustituye, sujetará el área a convenio.

Crespo aclaró que el promotor ruso pagó los intereses de la hipoteca correspondientes a los dos primeros años del préstamo. «Cuando venció el crédito no nos renovaron y nos pidieron todo el dinero», explica. El 29 de diciembre del 2009, Karpin admitió que no podría pagar.

Es la estocada final al proyecto de Karpin para la céntrica manzana de la Gran Vía. El ex jugador celeste recibió la noticia en Moscú, donde se prepara para obtener el título de entrenador de la UEFA. «Va a luchar por un proyecto espectacular, es una pena dejarlo así. Pero nadie quiere coger la patata caliente del Cluny», asegura Crespo. Karpin planeaba demoler el colegio y levantar una urbanización de lujo con un centro comercial en 12.000 metros cuadrados. Un convenio firmado con el Concello de Vigo cedía 4.000 metros cuadrados al municipio. El éxito dependía de recalificar el lote y pasarlo de uso dotacional a residencial. La promotora Inversiones Canaima selló en 1998 el convenio para recalificar el solar pero el Plan Xeral aprobado en el 2009 no lo documenta. La inseguridad jurídica espantó ayer a los postores.