La cajas podrían optar por situar en la presidencia a un hombre de consenso
ECONOMÍA
El gallego Juan Ramón Quintás, ex presidente de la CECA, se perfila como candidato a ocupar el cargo
10 may 2010 . Actualizado a las 11:25 h.La Xunta y las cajas podrían cerrar esta misma semana las negociaciones de la fusión, después de que los contactos se intensificaran durante el pasado fin de semana para atar los flecos. O, lo que es lo mismo, buscar una solución a las sedes, el período de transición y, sobre todo, resolver quién ocupará la presidencia de la futura entidad, para lo que probablemente se apueste por un «hombre de consenso, conocedor del sector y de reconocido prestigio», según indicaron fuentes bien informadas. Estas no descartaron que se trate del gallego Juan Ramón Quintás, hasta hace poco presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) y reconocido defensor del papel que en la sociedad desempeñan estas instituciones de ahorro. .
Empujadas por una presión social creciente, por la Xunta y también por el Banco de España, las cajas llevan tres semanas negociando. La primera, bastó para dejar claros los números, ratificados luego por el organismo supervisor (1.162 millones del FROB, cierre de 204 oficinas, 990 prejubilaciones y 12.000 millones de desinversión en activos, con la venta de cartera industrial y de un paquete de 235 oficinas). Las dos siguientes, dedicadas por entero al reparto de poder, han sido mucho más complicadas.
El Banco de España exige un acuerdo esta semana. Y la Xunta no quiere retrasos. Hoy ha emplazado a las dos entidades para fijar una propuesta que pueda ser ratificada por los dos consejos. Sobre el tapete de esta inmensa partida flotan hasta doce soluciones distintas para resolver un único problema: quién manda, cuánto y desde dónde. Estas son las cartas con las que Galicia se juega su futuro financiero:
Las sedes
Se manejan dos grandes opciones y una tercera vía menos probable. Que la totalidad de las sedes (fiscal, operativa, social e industrial) se repartan equilibradamente entre Vigo y A Coruña o que estas dos ciudades controlen todas menos la fiscal, que se emplazaría en Santiago. La tercera propuesta es que esta esté en Lugo. Caixanova pide la sede principal, pero Caixa Galicia también la exige.
La dirección general
En realidad solo hay dos modelos únicos. O bien un director general fijo o bien uno con carácter rotatorio, que se cambiaría a mitad del período de transición. En ambos casos, la caja que ocupe la dirección general cedería una dirección general adjunta a la otra entidad. Antes de bloquearse la negociación en el reparto de poder, los negociadores de ambas partes habían llegado a un principio de acuerdo para que José Luis Pego fuera el director de la nueva entidad. Pero la exigencia de la presidencia por parte de Caixanova devolvió la dirección general al carrusel del reparto.
La presidencia
Es, sin duda, el punto más polémico. Hasta ahora, sobre la mesa había cuatro alternativas. La primera la quería imponer Caixanova: que Julio Gayoso fuese el presidente durante un período de transición de cinco años. La negativa de Caixa Galicia abrió el abanico. Se propusieron dos copresidencias, que Caixanova consideró «poco operativas». También se sugirió una rotación (la caja que presidiese cedería la dirección general a la otra y a mitad de transición se rotarían los cargos). Por último, se llegó a pensar en un presidente de la caja que no ostente la dirección general, con un cargo de consolación (no una copresidencia) para la otra entidad.
Transición
Para el período de transición, que una vez agotado daría paso a la formación de los nuevos órganos de gobierno, se han manejado cuatro hipótesis. Caixanova comenzó pidiendo cinco años. Caixa Galicia y la Xunta proponían dos, para acelerar al máximo el proceso. Finalmente, la caja coruñesa accedió a elevarlo a entre 3 y 4 años, atendiendo a la necesidad de llegar a un acuerdo y también a la posibilidad de rotar los cargos de presidente y director general durante este tiempo.
La conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, quiere que esta misma tarde se elabore un documento capaz de ser asumido por los directivos de las dos cajas. La intención es que los consejos de administración de las dos dos cajas de ahorros lo ratifiquen esta semana (Caixanova ha convocado a su máximo órgano ejecutivo para el martes y Caixa Galicia probablemente lo haga también el mismo día).