Una fórmula para compartir negocios y beneficios, pero sin criterios claros

La Voz

ECONOMÍA

08 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La salida del SIP es la que estudian en profundidad las cajas que buscan salidas -una alianza- fuera de sus comunidades. De hecho, si no fructificara la fusión gallega, los planes B de Caixa Galicia y Caixanova pasarían por una fórmula de este tipo, pero los criterios que regulan estas alianzas no están claros.

Las cajas de Navarra, Canarias y Burgos se han agrupado ya como Banca Cívica (ayer sellaron el contrato) y esperan por las firmas de Segovia y Ávila. Hay otro SIP a la espera de aclarar el panorama, el de CAI, Caja Insular y Caja Rioja. Y el mayor, que se presentará este mes, con hasta seis entidades, capitaneado por Cajastur.

No está definido y queda a expensas de lo que decidan por contrato las cajas participantes. Los únicos que lo han hecho, los de Banca Cívica, han fijado que se centralizarán políticas financieras y de riegos, y se compartirán estrategias. Sus cuentas se consolidarán para funcionar como un solo grupo, con sede en Madrid.

El Banco de España ha decidido que aquellos socios que abandonen un SIP antes de 10 años han de pagar una compensación al resto de aliados. Pero se desconoce el importe.