El presidente del BBVA asegura que no se conceden más créditos porque no hay demanda

M.?J. Alegre

ECONOMÍA

Aboga por una «reestructuración profunda» del sistema financiero español

13 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«España no puede perder la credibilidad de los mercados que nos financian», advirtió el presidente del BBVA, Francisco González, en su discurso ante la junta de accionistas. Para mantener esa imagen de confianza, reclamó «reformas estructurales de calado», un proceso «creíble y sostenido» de saneamiento de las finanzas públicas y «una reestructuración profunda del sistema financiero» nacional. Demandó mejoras en el sistema educativo, medidas que reduzcan la dependencia energética, reformas en el mercado de trabajo y los cambios necesarios para recortar los déficit públicos.

El presidente del BBVA evocó que España está pagando una gravosa factura de destrucción de empleo, y su economía se recuperará con mayor lentitud, por los lastres de un modelo económico superado, basado en el inmobiliario y el endeudamiento exterior, que el pasado año alcanzó el 160% del PIB: 90% privado y 60% público, con un «explosivo» crecimiento de este último, que aumentó nada menos que 14 puntos. De ahí la importancia de mantener la credibilidad ante los acreedores.

Añadió que la salida de la crisis se ve dificultada por un déficit público insostenible, de más del 11% del PIB en el 2009, y por el deterioro de buena parte del sistema financiero, debilitado a su vez por el impacto de la recesión económica.

Grifo abierto

Aseguró el presidente que el BBVA nunca ha cerrado el grifo de la financiación, sino que durante el pasado año mantuvo la misma proporción de demandas atendidas sobre el total de solicitudes de crédito, en torno al 75%. El banco dispone de capital y liquidez, lo que sucede es que «no hay demanda», explicó. De cara al 2010, la entidad mantiene su compromiso de dar crédito a los hogares y las empresas para salir antes de la crisis. «Con 47 millones de clientes en todo el mundo, apoyamos el crecimiento en todos los países en donde operamos», aseveró.

Pero «no habrá crecimiento hasta que el ámbito financiero esté estabilizado», precisó. Y concretó la forma en que debe abordarse la ordenación bancaria. Abogó por que las entidades inviables sin ayudas públicas sean «cuanto antes reestructuradas y adjudicadas a los agentes privados más sólidos en un proceso público y transparente». En España, el sistema que resulte de la reestructuración «habrá de estar formado por entidades solventes, rentables y sujetas a controles apropiados», precisó.

Matizó que estas entidades «tendrán que rendir cuentas a alguien objetivo, seguramente el mercado, de lo que están haciendo». Al igual que otros dirigentes bancarios, y que el propio Banco de España, González reclama que las cajas de ahorros se sometan también a semejante tipo de examen. Puesto que carecen de accionistas, se han buscado fórmulas alternativas para obtener el contraste del mercado, como la salida a Bolsa de Criteria, la sociedad que aglutina las participaciones de La Caixa, y ahora se abre camino la opción de flexibilizar las cuotas participativas y dotarlas de derechos políticos con ciertas limitaciones.

Oportunidades

Ante la junta de accionistas del banco celebrada ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao, el consejero delegado Ángel Cano, que se estrenaba en esta responsabilidad y fue refrendado en el cargo, se refirió a las oportunidades que para el crecimiento del BBVA en España podrá suponer el proceso de reestructuración. Pese a las dificultades, el año 2010 «marcará el comienzo de una nueva etapa de crecimiento para el banco, con un objetivo claro de ganancia de cuota y mejora de eficiencia».

La junta de accionistas aprobó, por una mayoría del 93,47%, la reelección de Francisco González para otros tres años de mandato al frente de la entidad financiera.