La compleja partida sobre los plazos

ECONOMÍA

El futuro de la fusión gallega de cajas se juega al límite del tiempo para optar a las ayudas a la banca. Sin descontar la posición que luego adopte el Banco de España

26 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La complicada partida de ajedrez que disputan Santiago y Madrid sobre la ley de cajas de Galicia va más allá de esa norma. Está en juego el futuro financiero de la comunidad.

1

¿Por qué se suspendió la reunión de ayer entre el Gobierno central y el autonómico? De los once puntos recurridos de la ley de cajas gallegas, hay acuerdo oficial en seis de ellos. Y hay un cierto acuerdo en otros cuatro. La negociación se ha enquistado en el que hace referencia a la renovación de los órganos de gobierno de las entidades, punto fundamental para llevar a cabo la fusión que defiende la Xunta. Y todo ello, cuando aún no se ha publicado en el BOE la admisión a trámite del recurso a la ley de cajas, momento en el que la Xunta podría relevar al presidente de Caixanova.

2

¿Cuáles son las diferencias? La ley aprobada en el Parlamento gallego prevé la renovación en dos meses de un 75% de la representación en la asamblea de las cajas. Y el 25% restante, en un año. El Gobierno central admite ahora la propuesta del presidente de la Xunta de «copiar» la ley andaluza y ello significa que los órganos de gobierno de las entidades no se renovarían antes de 13 meses, y siempre que se apuraran al máximo los plazos.

3

¿Por qué habría que esperar 13 meses para una fusión? La propuesta presentada ayer por el Gobierno central, según tres fuentes diferentes, obliga a asumir dos puntos de la ley andaluza de cajas: el 47 bis y el 20 bis. ¿Qué dicen esos artículos? Versan sobre la renovación de las cajas después de una modificación legislativa, que sería el caso. Antes de cambiar las cúpulas de las cajas, las entidades han de renovar sus estatutos, y cuentan con 6 meses máximo de plazo. Luego ese texto ha de ser aprobado por el Gobierno autonómico. Un mes después de ese plácet, las financieras han de iniciar la renovación de sus cargos. Tienen un semestre para ello. Apurando los plazos se llega a 13 meses. Si el Ejecutivo autonómico se retrasara en la aprobación de los estatutos, el plazo pueda estirarse hasta los 15.

4

¿Por qué copiar los plazos de la ley andaluza implicaría no poder llevar a cabo la fusión? Trece meses son demasiados para una fusión de dos cajas cuando el Banco de España está exigiendo la máxima celeridad para proceder a la reestructuración financiera de las entidades. Además, las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) también tienen fecha de caducidad: 31 de junio. Como mucho, se podían ampliar unos meses.

5

¿La Xunta puede forzar la negociación recurriendo el FROB? No necesariamente, porque esa impugnación no pararía el fondo estatal de ayuda a la banca. De hecho, fuentes gallegas de la negociación admiten en privado que si el Gobierno central temiera ese recurso las negociaciones tomarían otro cariz, más favorable a los intereses de la Xunta.

6

¿A qué obedecen las prisas del Banco de España para reestructurar el mapa financiero nacional? La contracción económica es brutal. Ya no hay negocio para tantas entidades financieras. El supervisor teme además que la situación económica empeore y que incluso llegue a colapsar el funcionamiento del sistema financiero: aumento del paro, más morosidad, menos posibilidades de dar préstamos a empresas y familias... La situación, según las previsiones de los expertos, podría reflejarse en las cuentas que las entidades financieras presenten en el primer semestre. El gobernador Fernández Ordóñez quiere que las entidades y las comunidades no frenen las fusiones para que estas puedan acudir al FROB.

7

¿Le gusta al Banco de España la fusión de las cajas gallegas? El Banco de España dibujó su propio mapa financiero, en que tenía que encontrarle «novios» a Caja Madrid. Vería con buenos ojos una fusión de la entidad que preside Rodrigo Rato con la CAM y Caixa Galicia, porque la caja resultante sería una campeona nacional. Sin embargo, esta unión se encontró con el rechazo de las autonomías que no quieren perder su sistema financiero, básico para sus territorios. 8 Ante esta situación ¿el Banco de España puede permitirse el rechazo frontal a la fusión gallega? No. De hecho, parece que no la ha rechazado definitivamente. Incluso, si la situación económica se deteriora más, el supervisor del sistema podría impulsar la unión de las dos cajas gallegas. Pero ya, no dentro de 13 meses.