El plan excepcional para permitir ayudas a las entidades europeas en peligro, del que forma parte el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) con el que se podría sufragar la fusión de las cajas gallegas, se mantendrá durante todo el 2010, según explicaron ayer fuentes de la Comisión Europea.
En noviembre pasado, la aún comisaria de Competencia, Neelie Kroes, propuso a los Veintisiete que las ayudas de emergencia terminasen el próximo mes de junio, pero los ministros de Economía y Finanzas rechazaron la idea. Según el Ejecutivo comunitario, aún hay entidades, sobre todo en Alemania, el Reino Unido, Irlanda y el Benelux, que necesitarán financiación pública para reestructurarse. En ese sentido, las citadas fuentes restaron importancia al hecho de que España haya tardado seis meses en comunicar a Bruselas las condiciones del FROB, y recordaron que el sistema bancario español era mucho más sólido, y que sus necesidades de apoyo estatal no eran tan inmediatas.