Máis BNG se desmarca de Quintana y del informe del IGEA y ratifica su apoyo a la fusión de las cajas gallegas
ECONOMÍA
El informe sobre las cajas del instituto que preside Anxo Quintana, en el que se ensalza un sistema institucional de protección (SIP o fusión fría) foráneo como la mejor opción, no solo ha causado malestar en la dirección del BNG -que defiende la fusión- sino que ha desatado duras críticas en Máis BNG, sector que apadrinó el ex vicepresidente y en el que tiene cada vez menos apoyos. Esta corriente lamenta que Quintana no interviniese el sábado en el debate sobre las cajas del Consello Nacional y que esa misma tarde su Instituto Galego de Estudos Europeos e Autonómicos (IGEA) divulgase un informe avalando el SIP que propone Caixanova.
La mayoría de Máis BNG apoya la fusión gallega. Así lo expresaron destacados militantes como Teresa Táboas, Xesús Veiga o Carlos Aymerich. De hecho, la dirección de la corriente envió ayer una circular a sus afiliados en la que ratifica esta posición oficial, contraria a las tesis del IGEA.
También Francisco Rodríguez, líder de la UPG, partido mayoritario en el Bloque, publicó ayer un artículo en el que advierte que la fusión es el único camino para evitar la deslocalización de las cajas. Rodríguez critica con dureza a Beiras, la voz que dentro del BNG se ha opuesto con mayor firmeza a la unión de las cajas, y ataca al alcalde vigués, del que dice que «no exercicio do localismo máis podre, asume sen rubor a opción foránea».
En Vigo, el teniente de alcalde, el nacionalista Santiago Domínguez, dijo que el informe del IGEA «está baseado en suposicións» y no está «avalado nin encargado» por el BNG.
Y desde el PP, el portavoz parlamentario, Pedro Puy, también restó ayer credibilidad al polémico documento. A su juicio, «solo representa la opinión de su autor» y «asume los postulados de Caixanova» de una forma «poco rigurosa». Según Puy, un SIP sin una ficha bancaria que lo vehicule «es imposible», mientras que la supuesta reversibilidad de esta fórmula «está fuera de la realidad». También matiza que el SIP es «imposible de evaluar realmente hasta que no se conozcan sus socios». Y lamenta que, habiendo un «consenso básico sobre la galleguidad y la solvencia» se intente justificar la unión con cajas de fuera «desde una fundación que debe defender a Galicia».