Zapatero prevé recuperar el empleo en el trimestre más difícil del año

Elisa García

ECONOMÍA

El objetivo del Gobierno pasa por remontar entre octubre y diciembre, cuando tradicionalmente sube el paro

07 ene 2010 . Actualizado a las 02:03 h.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pospone a final del 2010 la recuperación del mercado laboral, pero el objetivo se complica. La experiencia apunta que el último trimestre del año siempre es un período duro para quienes buscan una colocación. Aún en años de bonanza, como los del 2006 o el 2005, cuando la tasa de desempleo no llegaba a los dos dígitos (ahora ronda el 18%), el paro recogido por la encuesta de población activa -EPA, el único informe válido para las comparaciones europeas- subió en los meses de octubre, noviembre y diciembre en 45.600 y 76.200 personas respectivamente.

Durante esa época tradicionalmente se acumulan varios factores como el descenso de la temporada turística, la incorporación al mundo del trabajo de los jóvenes que han concluido sus estudios en septiembre, o la ausencia de campañas agrarias. Además, como resaltó hace unos días la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, la meteorología empeora y, si ocurre como en el pasado mes de diciembre que las lluvias son abundantes, el maltrecho sector de la construcción se ve obligado a paralizar parte de su actividad, sobre todo aquella que se realiza al aire libre.

El año 2009 ya ha demostrado no ser una excepción, según los datos de los servicios públicos de empleo (antiguas oficinas del INEM) conocidos el pasado martes. Diversos informes realizados por consultorías aseguran que la EPA del cuarto trimestre, que se publicará el 29 de enero, ratificará la precaria situación. Así las cosas, se da por seguro que el 2010 no será atípico, teniendo en cuenta además que se esperan nuevos problemas.

Un paréntesis

Si como predice el Gobierno la recuperación económica comienza a lo largo de este ejercicio, el tercer trimestre sí podría suponer un paréntesis en el mercado de trabajo. Con la llegada del verano y de las vacaciones, los servicios tiran del resto del tejido productivo y, sobre todo, la hostelería repunta.

Algo de esto ya ocurrió en el pasado 2009, cuando pese a los negros nubarrones que cubrían el panorama laboral, la EPA contabilizó entre julio, agosto y septiembre 14.100 parados menos, bajada insuficiente para paliar las subidas contabilizadas en los restantes trimestres.

Lo mismo ocurre con el paro registrado en los servicios públicos de empleo, dato publicado mensualmente. El aumento de las personas inscritas en la lista de desocupados desapareció en junio y julio, con unos descensos relativos del 1,53 y un 0,58%, respectivamente, los que sacaron del desempleo a 55.250 y 20.794 trabajadores. Pero ya en agosto la situación volvió a cambiar y solo octubre, noviembre y diciembre elevaron el colectivo de parados en 214.156 personas. El Gobierno resaltó que el incremento distó mucho del registrado en los mismo meses del 2008, cuando la lista aumentó en 500.000 personas. Pero tanto los agentes sociales como los expertos o los partidos de la oposición resaltan que de ahí a prever que la reducción podría ser un hecho en idéntico período del 2010 «va un abismo». Entre octubre y diciembre del 2007, el número de desocupados engrosó a más de 110.000 personas.

Un factor decisivo en la recuperación del mercado laboral será el comportamiento de la población activa. En las últimas EPA, el número de personas con edad y ganas de trabajar ha disminuido. Sin duda, la falta de perspectivas laborales es un ingrediente para el desánimo y la llegada de inmigrantes se ha frenado. Las noticias vuelan y los ciudadanos de los principales países exportadores de mano de obra a España son conscientes de que el futuro inmediato aquí no es nada halagüeño para apostar por él y cambiar radicalmente de vida.