El BNG advierte al alcalde de Vigo que está en minoría para abanderar una «lucha» contra la fusión gallega
29 ene 2010 . Actualizado a las 18:24 h.El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, aprovechó ayer una entrevista concedida a la Radio Galega para advertir al Gobierno que un recurso de inconstitucionalidad contra la ley gallega de cajas «prexudicaría claramente a Galicia».
El jefe del Ejecutivo autónomo aseguró además que una actuación así abriría un «conflito» y un «esceario de difícil entendimento» entre los Gobiernos gallego y central.
Pese a que se ha especulado con posibles recursos a la nueva legislación aprobada hace una semana por el Parlamento gallego para regular el funcionamiento de las cajas de ahorros, fuentes jurídicas de la Xunta aseguran que una norma de este tipo solo podría ser recurrida por el Consejo de Ministros, 50 diputados o 50 senadores. El resto de las instituciones, tanto públicas como privadas, solo podrían instar a alguna de estas partes a ejercer su derecho al recurso.
El Grupo Parlamentario Socialista, liderado por Manuel Vázquez, anunció un «aluvión de recursos» tras la aprobación de la Lei de Caixas, que la Xunta sacó adelante con los votos del PP y del BNG. Pero lo cierto es que únicamente una iniciativa legal amparada desde el Ejecutivo central podría frenar la aplicación del nuevo escenario, que entre otras cuestiones forzará la renovación de tres cuartas partes de los consejos en un plazo de dos meses, lo que implicará la «jubilación» del actual presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, y de su homólogo en Caixa Galicia, Mauro Varela, ambos con más de 70 años cumplidos.
Ayer, Núñez Feijoo afirmó que no quiere hacer «elucubraciones sobre recursos inxustos», ya que, a pesar de que considera que el Gobierno se equivoca sobre la política económica y territorial, no quiere creer que «prexudique a propósito a Galicia». «Se comprobamos que hai recurso -subrayó-, é evidente que abririamos un escenario de moi difícil entendimento co Goberno», precisó. «Espero e desexo -añadió el presidente gallego-, que non teña a tentación de mandar a Galicia á segunda división financieira».
En su opinión, es «sorprendente» que los socialistas apoyen en Euskadi, Cataluña y Andalucía leyes que son «más ambiciosas» en el control de las cajas por los Ejecutivos autónomos y que en Galicia no lo hagan. Recordó, además, que el Banco de España ha dado «cuantiosas ayudas» a varias entidades en otras comunidades, por lo que instó a este organismo a que «tenga el mismo criterio para todos».
«É moi difícil de entender para Galicia que se a auditoría encargada avala a fusión, o Banco de España se opoña», concluyó.
Conflicto en Vigo
Los intentos de boicotear legalmente la Lei de Caixas también están a punto de originar un posible conflicto político en el Ayuntamiento de Vigo. El portavoz del BNG, Domínguez Olveira, advirtió ayer al alcalde, el socialista Abel Caballero, que «non conta coa maioría para abandeirar ningún movemento do Concello contra esta lei». El socio nacionalista del PSOE en el Ayuntamiento vigués recordó que la última vez que el pleno se pronunció respecto al futuro de las cajas, Caballero perdió la votación. PP y BNG aprobaron entonces una moción en la que se instaba a la Xunta a acelerar la aprobación de una ley nueva y a defender la galleguidad de Caixanova y Caixa Galicia. «I eso é xusto o que se está a facer agora», insistió Domínguez Olveira.