«No hemos sido capaces de cuajar un acuerdo en el diálogo social»

Natalia Bore

ECONOMÍA

El líder de la patronal reclama al Ejecutivo un «mayor esfuerzo» para aliviar los problemas urgentes de las pymes, que son la falta de financiación y la morosidad

10 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Jesús Bárcenas López (Valdepeñas, 1953), presidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) y vicepresidente de la CEOE, lamenta abiertamente el estrepitoso fracaso con el que la mesa del diálogo social se cerró en julio, aunque no acepta que solo la patronal -y sus reclamaciones maximalistas-haya sido la responsable. Para Bárcenas, lo evidente es que el modelo de diálogo mantenido «no sirve», por lo que habrá que «buscar otras formas de entenderse» porque la «complicada» situación de la economía española, con una «sangría» de empleos que hay que frenar, así lo exige.

-¿Estamos ante un otoño caliente, como se ha dicho?

-Hablar de un otoño con una temperatura u otra es relativo. Nosotros nunca hemos sido partidarios de dar fechas concretas ni estadísticas, sino de seguir el día a día. Y a estas alturas, la situación es muy compleja. Lo que falta en la sociedad es confianza tanto para consumir como para invertir, y los empresarios somos parte de la sociedad. Y esa confianza tiene que generarla el Gobierno con medidas concretas.

-¿Qué opinión les merecen las adoptadas hasta el momento? ¿Han sido eficaces?

-El Gobierno ha adoptado medidas, pero muchas de ellas no van en la buena dirección, no van unidas unas a otras. Entendemos que había que haber administrado mejor los tiempos y los recursos. Hemos pasado en un año de tener superávit a arrastrar un déficit importante. Y este otoño nos preocupa porque no vemos la salida a la crisis en los tiempos en los que alguno por ahí la predica.

-El 99% de las empresas del país son pymes y generan el 80% del empleo. ¿Creen que se les está teniendo lo suficientemente en cuenta?

-No. No, porque el primer problema que tenemos es la financiación. El Gobierno, con buen criterio, le dio un apoyo importante al sector bancario, pero el crédito no ha llegado a la sociedad, ni a las pymes ni a los consumidores. Y la otra medida adoptada, la de las líneas ICO, está claro que no llega tampoco a los empresarios. Vemos en el día a día que se le están denegando esas operaciones a muchas empresas que con un pequeño empujón saldrían adelante. Hay un bloqueo total, y eso nos está generando una morosidad elevadísima, entre los empresarios no nos pagamos unos a otros. Hay quienes tratan de pagarnos a 200 días o incluso a más. Es insoportable. Necesitamos una ley de morosidad.

-¿No se ha reducido la de los ayuntamientos, pese a las medidas en marcha?

-No. Si cabe se sigue ampliando, porque a los ayuntamientos les ha fallado el sector de la construcción, que era su principal fuente de ingresos. Pero aunque dentro de los morosos es la local la más importante de las Administraciones, también lo son las diputaciones, las comunidades o el Gobierno central.

-¿Hay esperanzas de reactivar el diálogo social?

-El diálogo ha funcionado en España durante años y le debemos logros. Ha habido un entendimiento no ajeno de confrontación y discrepancias, pero siempre se llegó a acuerdos. Ahora hemos entrado en una situación compleja. El Gobierno lo cortó en julio y sería difícil adjudicar a cada uno la parte de responsabilidad que le toca en esa ruptura, pero lo cierto es que no hemos sido capaces de cuajarlo. Yo creo que este modelo de diálogo que hemos mantenido no sirve, habrá que buscar otras formas de entenderse. Y marcar, no las líneas rojas de las que se ha hablado en ocasiones, sino sentar las reglas de juego de ese diálogo para aprovechar el tiempo y avanzar en cada capítulo.