Las centrales sindicales UGT y CC.?CO. y las patronales Asime, Atra y Feca, firmaron ayer finalmente el acuerdo que plasma las condiciones de trabajo y las obligaciones y derechos de los cerca de 27.000 empleados del sector del metal de Pontevedra -el mayor de toda la provincia- y que se resumen en que percibirán incrementos salariales escalados de un 2,5% durante el año 2009, de un 1,5% en el 2010 y de un 1,25% en el 2011, al margen del IPC en el segundo y tercer escenario. También, aunque en otros términos más técnicos, se regula la jornada de trabajo anual. El sindicato CIG y las patronales Foncalor (instalaciones de calefacción) e Instalectra (conducciones eléctricas) decidieron, como ya habían anunciado hacía días, no suscribir el documento de casi 60 folios.
Tras ocho meses de conflictividad y negociaciones, e incluso con violentas jornadas en la calle saldadas con duros enfrentamientos entre fuerzas antidisturbios y huelguistas, el convenio colectivo regulará hasta finales del 2011 un sector en el que están incluidas cerca de 2.300 empresas de distinto tamaño. No obstante, durante la firma del documento en el edificio administrativo de la Xunta en Vigo flotaba en el ambiente la sensación de que, al haberse quedado al margen de la rúbrica el sindicato mayoritario (48%), y dos de las cinco patronales, puede que la paz social no haya quedado completamente garantizada. A UGT y CC.?OO. los respaldan los resultados del referendo que otorgó el sí a la firma del acuerdo.
Revuelo
Antes de la firma del convenio, se produjo un pequeño revuelo en la sala en la que iba a ser ratificado el documento. Los representantes de la CIG, que iban decididos de antemano a no respaldar el acuerdo, expresaron su disgusto por que no había sillas dispuestas para ellos en la sala que durante todos estos meses ha sido el cuartel general de las negociaciones. El mediador de la Xunta, Jesús Casas de Ron, terció en el problema y solicitó el número de sillas suficientes para que los delegados de la central nacionalista pudiesen sentarse, en la cabecera de la mesa, dada su preponderancia en cuanto a número.