La Xunta insta a los que no quieran «axudar» que eviten «prexudicar a Galicia» en el debate de las cajas
03 nov 2009 . Actualizado a las 12:45 h.El de ayer fue un día clave en el debate sobre el futuro de las cajas. La cúpula de Caixanova, con su presidente, Julio Fernández Gayoso, a la cabeza, se reunió durante casi dos horas con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, y con la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, para entregarles un dosier de mil folios con la posición oficial de la entidad con sede en Vigo. La conclusión, en dos tomos, es directa: Caixanova se opone a una fusión con Caixa Galicia como solución de futuro. Gayoso y su equipo técnico creen que la mejor opción es que las dos entidades gallegas cobren dimensión por separado a través de alianzas con cajas no gallegas.
Durante la reunión, que se programó hace una semana y se mantuvo ayer en la más estricta confidencialidad, Caixanova se comprometió a respetar en este escenario la voluntad expresada por la Xunta: que ninguna caja pierda su galleguidad. Gayoso, de 78 años y que en el 2010 deberá dejar la presidencia de la caja al superar el límite de edad, defiende la posibilidad de avanzar en un acuerdo con entidades del norte que podría fraguarse mediante el sistema institucional de protección (SIP). La caja viguesa sigue explorando posibles fórmulas para fortalecerse con Cajastur, Caja Cantabria y las cajas de La Rioja y Navarra; estas dos últimas ya están precisamente en sendas SIP abiertas a nuevos socios. Caixanova participaría manteniendo la marca individual de cada participante y el control de gobierno.
Caixanova cree que esta unión (que podría acudir a los fondos del FROB, 9.000 millones habilitados este año para reestructuración bancaria) reforzaría su operatividad, no contradice los dictados del Banco de España, y dejaría a la caja en una posición de mayor fortaleza de cara a una segunda ronda de fusiones.
El informe de Gayoso, quien en el 2005 logró modificar los estatutos de la caja para ostentar la presidencia y dotarse de poder ejecutivo, será trasladado a los órganos de dirección de Caixanova para que se pronuncien. La Xunta tiene derecho de veto sobre cualquier estrategia de alianza planteada, pero han de ser las cajas quienes las propongan y el Banco de España el que las bendiga o rechace. Y la última palabra es de las asambleas de las cajas implicadas (160 miembros, en el caso de Caixa Galicia y Caixanova).
Ayer, el presidente de la Xunta refrendó su compromiso de garantizar la transparencia y el interés general de Galicia en su posicionamiento sobre las cajas, en consonancia con la «palabra dada» en el programa electoral del PP. En un acto del partido que congregó a los barones provinciales y portavoces municipales, Feijoo apeló a sumar esfuerzos por el interés común del país, pero advirtió a los que no quieran «axudar» que eviten «prexudicar a Galicia». A la vez, insistió en que la Xunta dará a conocer su propuesta a todos los agentes implicados cuando la tenga lista.