La plantilla de la factoría de Opel en Figueruelas acepta los 900 despidos y desconvoca la huelga
ECONOMÍA
El comité de empresa iniciará en breve la negociación del plan de ahorro de Magna.
28 oct 2009 . Actualizado a las 11:41 h.El comité de empresa de la planta de Opel en Figueruelas ratificó ayer por mayoría el plan industrial de Magna para la planta, que incluye el despido de 900 trabajadores, desconvocando así las cuatro jornadas de huelga anunciadas (la primera estaba prevista para hoy mismo y las siguientes para los días 30 de octubre y 3 y 5 de noviembre). Tras meses de incertidumbre sobre el futuro de la factoría automovilística -un viacrucis que se inició tras conocerse que la matriz, General Motors, se encontraba al borde de la quiebra-, los sindicatos UGT, CC.?OO., USO y Acumagne han decidido finalmente dar su apoyo a los planes de la empresa austríaco-canadiense, que se hará con la propiedad del 55% de General Motors-Opel en Europa, junto con el banco ruso Sberbank. El resto de las acciones estarán en manos de General Motors (35%) y de los empleados (10%). Conversaciones La representación de los trabajadores aprobó también ayer el inicio inmediato de la negociación sobre las fórmulas y plazos de los despidos y el plan de ahorro de la planta, unos 25,8 millones de euros al año, que tendrán que asumir los empleados, según explicaron ayer el presidente y la secretaria del comité, José Juan Arceiz y Ana Sánchez, respectivamente. La factoría aragonesa tiene cerca de 7.500 trabajadores y es la más competitiva de las nueve fábricas que General Motors tiene en Europa (en Alemania, el Reino Unido, Polonia, Bélgica y España). Para Arceiz, lo difícil empieza ahora con la negociación del plan de ahorro, una fase que podría durar de dos a tres semanas. En cualquier caso, advirtió que no van a aceptar que «vaya más lejos» de lo que se plantea en otras factorías europeas, con las diferencias salariales de cada país. Este programa supondrá reducir costes en 25,8 millones de euros anuales que saldrán de los salarios directos (nóminas) e indirectos (desde la cafetería al alquiler de coches), precisó la secretaria del comité, aunque contarán, según Arceiz, los expedientes de regulación temporal de empleo que se aplican en la fábrica, lo que supone «una cantidad importante». «Vamos a intentar que ese esfuerzo sea solidario», de tal forma que «quienes más tengan» sean «quienes más pongan», agregó Ana Sánchez