Magna rebaja en 350, hasta 1.350, los despidos previstos en la planta de Opel de Figueruelas
ECONOMÍA
Magna ofreció ayer al comité de empresa de Opel en Figueruelas recortar en 350 los despidos planteados para la factoría, hasta 1.350. Un «avance» que, según los representantes de los trabajadores, es «claramente insuficiente». El grupo austríaco-canadiense pretende arrebatar a la factoría aragonesa producción del Corsa de tres puertas, para llevársela a Alemania. Además, quiere sacar de España la nave de prensas dedicada al troquelado (Figueruelas estampa chapas de coches que se montan en el extranjero) a cambio, eso sí, de mantener el 100% de la producción del Corsa 5 puertas. Además, el eventual nuevo propietario de Opel ha advertido que en el 2011 cerrará una de las dos líneas de producción de la planta zaragozana.
La oferta es casi la misma que se planteó el pasado mes de julio, y deja a la factoría española atada de pies y manos para el futuro, ya que la instalación se queda con un límite de 350.000 unidades al año, pero «topada en capacidad si las previsiones subieran, lo que no se puede descartar, en próximos años», afirmó el presidente del comité de empresa, Juan Arceiz (UGT). Este explicó que los representantes de los trabajadores han enviado una carta a Magna en la que se muestran «dispuestos a negociar» un plan de ahorro, siempre que se cumplan varias condiciones.
Las exigencias de Figueruelas pasan por mantener el Corsa 5 puertas, las dos líneas de producción y la división de prensas de troquelado, así como un 15% de la fabricación del Corsa de tres puertas. Una apuesta firme de los trabajadores, dispuestos a apretarse aún más el cinturón, pero que también son sabedores de que Magna busca de la manera que sea ahorros en Zaragoza de 27 millones de euros anuales.
Juan Arceiz pidió «firmeza» a los Gobiernos (español y aragonés). «Es la hora de que cualquier ayuda que se plantee se vincule de manera indisoluble al mantenimiento de la producción», dijo.
La cara de la moneda llegó ayer de la mano de Renault. El fabricante francés mantiene su apuesta por España: todas las fábricas continuarán su actividad, al menos a medio plazo. Esa es la conclusión del plan industrial que hoy presentará en Valladolid el presidente de Renault España, Jean Pierre Laurent. Las dos Administraciones -central y autonómica- colaborarán económicamente en el programa de la empresa automovilística con ayudas.