Europa pierde peso en el FMI frente a la pujanza de los países emergentes

Antonio Rodríguez

ECONOMÍA

El organismo monetario derogará la norma que desde 1944 exige que su director sea del Viejo Continente

05 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio ayer el primer paso para otorgar un mayor peso a las economías emergentes en la institución, al tiempo que puso fin al control europeo en la jefatura, ocupada por europeos desde la fundación del organismo en 1944.

El Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC, en sus siglas en inglés), que reúne a los 186 países miembros del Fondo, aprobará en abril un nuevo proceso de selección del gerente, «abierto, basado en el mérito y transparente». Hasta ahora, todos los directores gerentes del FMI han sido europeos, y sus números dos, estadounidenses. Con la decisión de ayer, que permitirá ocupar la dirección del Fondo a personas de otras regiones del mundo, Estados Unidos se reserva la designación del presidente del Banco Mundial.

En el inicio de su encuentro semestral, que se prolongará hasta el miércoles en Estambul, el FMI apoyó también la propuesta del G-20 de aumentar en al menos el 5% las cuotas de las naciones en desarrollo, aunque todavía quedan varios escollos por superar. «Respaldamos la transferencia de cuotapartes a los mercados emergentes dinámicos y los países en desarrollo de al menos el 5%, por parte de países demasiado representados a otros subrepresentados», aseguró un portavoz del IMFC. El comité dio de plazo a la dirección del Fondo hasta enero del 2011 para efectuar los cambios, dentro de la 14 revisión general de las cuotas del Fondo.

El director general del FMI, Dominique Strauss-Kahn, celebró «este gran salto hacia adelante», pero se apresuró a advertir de que la «tarea no será fácil» y recordó que la última revisión de las cuotas, que otorgan el poder de voto en el directorio, «tardó 10 años en realizarse».

Brasil lidera la petición del 7%

Como recordó Strauss-Kahn, algunos países desarrollados estiman excesivo ceder el 5% de las cuotas, mientras algunos emergentes, como los miembros del BRIC (Brasil, Rusia, la India y China) recordaron que la decisión del G-20 mencionaba «al menos el 5%» y pusieron el listón más alto. En la cumbre del G-20 de Pittsburgh, «los dirigentes establecieron un mínimo, pero no un tope para el intercambio de cuotas», recordó el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega ante el Comité. «Seguimos pensando que el cambio debería ser del 7%. Así la parte de los mercados emergentes y los países en desarrollo alcanzaría un poder de voto del 50% que correspondería más o menos con lo que representan en la economía internacional», explicó.

El ministro de Economía argentino, Amado Boudou, se sumó al 7%. «No habrá un ''nuevo FMI'' sin una estructura de gobernanza más representativa y democrática», afirmó.

Al abrir la reunión anual del Fondo, que se celebra en Estambul hasta el miércoles, el director general había vaticinado que la cita marcaría el nacimiento de un nuevo FMI, que daría más espacio a los países emergentes y recuperaría su papel inicial de institución que garantiza la estabilidad económica.