El euríbor, el indicador al que se calculan la inmensa mayoría de las hipotecas y otros préstamos en España, subió ayer en su cotización diaria por segunda jornada consecutiva. Pese a ese ligero repunte, sigue en mínimos históricos. El indicador subió ayer al 1,346, apenas dos centésimas más que la jornada anterior. El cierre del índice se produjo apenas horas antes de que el BCE decidiera mantener los tipos de interés.
La banca, sin embargo, mantiene que el euríbor aún tendrá recorrido a la baja durante las próximas semanas, hasta quedarse en el 1,3% que han pronosticado varios servicios financieros. El índice cerró julio en el 1,4%, su cifra más baja de la historia y justo doce meses después de haber alcanzado su pico histórico en el 5,3%.