El agujero de las cuentas del Estado se ha multiplicado por más de ocho veces en los últimos doce meses
29 jul 2009 . Actualizado a las 03:35 h.El déficit del Estado en términos de contabilidad nacional alcanzó a finales del primer semestre los 38.607 millones de euros, lo que equivale a un 3,64% del producto interior bruto (PIB). Un agujero que contrasta con el de un año antes, que era apenas de 4.600 millones, más de ocho veces menos, según los datos ofrecidos ayer por el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña.
Junto a lo abultado de la cifra, llama la atención la velocidad a la que crece el déficit, que se multiplicó por dos entre mayo y junio. Paradójicamente, el repunte de los números rojos se debe en buena parte a las medidas anticrisis adoptadas por el Ejecutivo (devolución de los 400 euros, plan de 8.000 millones para los ayuntamientos...). Así lo explicó Ocaña, quien consideró que las cifras se sitúan «en línea con las previsiones del Gobierno».
Sea como fuere, los ingresos del Estado entre enero y junio cayeron un 29,5% hasta los 47.233 millones mientras que los gastos se dispararon un 20% para situarse en 85.840 millones. En términos de caja, que contabiliza ingresos y pagos cuando se realizan y no cuando se comprometen como la contabilidad nacional, el déficit se sitúa en 36.819 millones, cuando hace un año era de 2.065.
El desplome de la recaudación neta llegó al 19,1%. Idéntico porcentaje al de la caída sufrida por los ingresos procedentes de los impuestos directos. Entre estos, el IRPF disminuyó un 19,2%, y la aportación del impuesto de sociedades se vio mermada en un 24,7%, como consecuencia de la menor actividad empresarial. Entre los tributos indirectos (cuya recaudación bajó un 27,5%) destacó el IVA, por el que se ingresaron 18.632 millones, un 35,8% menos que hace un año. La necesidad de endeudamiento del Estado está ya en 61.174 millones cuando en junio del 2008 era de solo de 5.981 millones, casi un 1000% menos.
Seguridad Social
Mientras tanto, la Seguridad Social obtuvo en junio 11.797,05 millones de euros de superávit, cantidad inferior en más de 3.500 millones a la que se necesitaría para rebajar en cinco puntos las cotizaciones de los empresarios. El importe demuestra que la salud del sistema de protección social se mantiene pese a la recesión económica y a no atravesar la afiliación su mejor momento. El beneficio de junio contabilizó 1.026,04 millones más que el de mayo, pero fue inferior en casi 5.000 millones al registrado 12 meses antes. Además, el aumento del gasto llegó al 8,27% (similar al registrado en el mismo período del 2008) mientras que los ingresos descendían un 1,95%. En junio, por cuarto mes consecutivo, el coste del sistema ha subido más que el dinero que entraba.
La evolución de las cuentas de la Seguridad Social respalda pues la tesis del Gobierno, insistente en que el 31 de diciembre del 2009 habrá un saldo positivo, siempre que no se adopten reducciones significativas de cuotas. Los 1,5 puntos que el Ejecutivo anunció que estaba dispuesto a conceder a los empresarios (0,5 definitivo y uno temporal durante el 2010) ya ocasionaría números rojos a finales de año.
Debate
El sistema de la Seguridad Social es objeto de debate y negociación fuera del diálogo social. La comisión parlamentaria, denominada Pacto de Toledo, aborda desde hace meses los cambios que se necesitan para asegurar su futuro. Los grupos coinciden en que las reformas a aplicar no serán profundas y apuestan por variaciones moderadas encaminadas a estrechar más la relación entre lo cotizado durante la vida laboral y lo cobrado en la jubilación, así como por la reestructuración de la viudedad.
El superávit de 11.797,5 millones publicado este martes por el Ministerio de Trabajo obedece a la diferencia entre unos derechos reconocidos por operaciones no financieras de 60.620,91 millones y unas obligaciones de 48.823,86 millones. Todos los meses existen unos gastos previstos pendientes de imputación presupuestaria que implican la disminución del saldo positivo. En junio, el importe era de 1.200 millones.