El FMI pronostica que la economía de Estados Unidos logrará a mediados del 2010 una «sólida recuperación»

Hugues Honoré

ECONOMÍA

La OIT advierte que el mundo no puede «permitirse el lujo» de retrasar durante años la creación de empleo

16 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Estados Unidos logrará a mediados del 2010 una «sólida recuperación», según pronosticó ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI) al revisar al alza su proyección sobre la economía de la primera potencia mundial. Sin embargo, el organismo internacional advirtió que sus previsiones seguían siendo predominantemente pesimistas y que estaban ensombrecidas por varios riesgos que amenazan a la primera economía mundial.

En su informe anual, el FMI afirma que el producto interior bruto (PIB) del país retrocedería un 2,5% en el 2009 contra el 2,8% previsto en abril, y aumentaría un 0,75% en el 2010, cuando se estimaba una estabilidad para ese período.

Estas previsiones son más negativas que las de la Reserva Federal, que marca una bajada del PIB de entre 1,3% y 2% en el 2009, antes de un crecimiento en el 2010 estimado entre un 2% y 3%. «La conjunción de las dificultades financieras y la continuación de la corrección en los mercados laborales e inmobiliarios deberían afectar el crecimiento durante un tiempo», indicó el FMI en su informe.

A su juicio, la tasa de desempleo debería estar «cerca del 10% en el 2010», mientras que para la Fed estaría entre el 9 y el 9,5%.

En esta coyuntura deprimida, el FMI hizo énfasis en el «grado de incertidumbre inusual» que afecta a las previsiones, y que «los riesgos de degradación dominan a todos los demás».

Mientras tanto, en Ginebra, varios jefes de Estado y de Gobierno, así como ministros de Trabajo, comenzaron una cumbre de alto nivel llamada a buscar recetas para superar la grave crisis causada en el mercado laboral por la recesión económica mundial.

Entre los presentes estaban los presidentes de Francia, Nicolás Sarkozy; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. «El llamamiento hoy es al liderazgo. El mundo no puede permitirse el lujo de que no vuelva la creación de empleo hasta varios años después de que comience la recuperación económica», les dijo el director general de la OIT, Juan Somavia. La necesidad de «una economía de mercado eficaz socialmente» y sin los excesos del pasado que llevaron a la catastrófica situación actual en el mundo fue defendida por Somavia como el elemento clave, junto con el diálogo social.