El metal rompe la negociación y extiende la huelga a la automoción

Manoli Sío Dopeso

ECONOMÍA

La patronal alerta sobre la pérdida de miles de empleos y los sindicatos alegan dificultades «insalvables»

12 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Después de 33 horas consecutivas de tira y afloja, patronal y sindicatos dieron ayer por rota la mesa de negociación del nuevo convenio del metal. En consecuencia, la huelga se hace extensiva hoy en la provincia de Pontevedra a todas las empresas del sector con convenio propio, como astilleros, industria de componentes de la automoción y la factoría de PSA Peugeot Citroën. A partir del lunes, el paro cobrará carácter indefinido.

La causa determinante de la ruptura fue la horquilla del incremento salarial. Los sindicatos continuaron pidiendo el 4 y el 4,5% para los años 2009 y 2010, respectivamente, mientras que los empresarios mantuvieron su última oferta en un 1,9% para este año y el IPC real para el próximo.

«Los sindicatos han calculado mal los riesgos, están en un callejón sin salida y hay miles de empleos que se van a ir al traste a causa de este convenio», aseguró ayer al término de la reunión José María Hidalgo, presidente de la patronal del metal, Asime, y portavoz de los empresarios.

Antolín Alcántara, de la CIG, manifestó que las centrales están en disposición de seguir negociando y que la responsabilidad de que no haya acuerdo es de los propios industriales. «Non é posible vivir co actual salario do metal», alegó.

Hoy por la mañana los trabajadores deberán acudir a las asambleas para ser informados por sus representantes y, a raíz de los resultados, tomar decisiones.? Ayer, mientras sindicatos y empresarios seguían negociando en los despachos de la Xunta, miles de empleados del sector metalúrgico se movilizaron por las principales calles de la ciudad, materializando así la séptima jornada de huelga. Los manifestantes secundaron la llamada a la disciplina sindical y se movilizaron de forma pacífica, aunque a su paso cortaron el tráfico en importantes vías de la ciudad, como Beiramar, Colón, Urzaiz y la plaza de España, en donde permanecieron concentrados durante aproximadamente un cuarto de hora.

En una reunión celebrada por la mañana entre la dirección y el comité de empresa de Citroën, ambas partes llegaron a la decisión de que la planta intentaría seguir produciendo, aunque se garantizaría el derecho de quien quiera secundar la huelga. Los tres sindicatos convocantes repartieron panfletos entre los trabajadores para recabar su apoyo a la movilización.

Ante el temor de que las auxiliares de Citroën se vieran hoy afectadas por el paro del metal, el presidente del Clúster de Empresas de la Automoción de Galicia (Ceaga), Francisco Anguera, no dudó en calificar de «inoportunas» las reivindicaciones de los representantes sindicales del sector «en un momento en el que se halla en juego la subsistencia del principal motor de la economía gallega», dijo.

Anguera condenó también la actitud radical, tanto por parte de los representantes de la patronal como de los trabajadores. «Este no es el mejor camino para acreditar la imagen de Vigo como centro de desarrollo de nuevos proyectos en Europa», dijo.