La fortaleza del sistema de cajas de ahorro pasa «sin ninguna duda» por las fusiones de estas entidades, afirmó ayer la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado. En una entrevista radiofónica, Salgado señaló que «van a ser las propias entidades financieras las que van a llegar a la conclusión de que necesitan reforzarse». Asimismo, consideró «razonable» que el Gobierno no tenga un mapa del futuro sistema de cajas porque, argumentó, su tutela financiera corresponde a las comunidades autónomas y no se trata de una «cuestión de tamaño».
En este sentido, la titular de Economía explicó que el principal problema está siendo la reducción del negocio, aunque pueda haber cajas de ahorro pequeñas que tengan unos costes «muy proporcionados».
En su opinión, existen demasiadas oficinas aunque, en cualquier caso, dicho ajuste lo deben acometer las propias entidades y el Banco de España solo intervendrá cuando «ese trabajo no se haga».
La titular de Economía indicó además que «se siguen viendo los brotes verdes» aunque todavía son «indicios y débiles», por lo que evidentemente «hay que cuidarlos para que continúen creciendo».
En este sentido, destacó la importancia de que los ciudadanos tengan confianza para que indicadores positivos como el aumento del ahorro de las familias no sean consecuencia de la desconfianza y detraigan el consumo.