El Ministerio de Hacienda hizo ayer una demostración de músculo y presumió de liquidez y rapidez en la campaña de la renta. Pese a la merma de ingresos en las arcas públicas como consecuencia de la crisis, la Agencia Tributaria ha logrado devolver ya 3.326 millones de euros a un total de 4,5 millones de contribuyentes que presentaron su declaración de la renta correspondiente al ejercicio del 2008.
Según las cifras aportadas por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, hasta el momento se han registrado un total de 6,1 millones de declaraciones, un 22% más que en el mismo período del ejercicio anterior.
La cuantía de las declaraciones que ya han sido devueltas es un 60% superior a la anotada en el 2008, mientras que la cifra de contribuyentes beneficiados es un 48% más.
Asimismo, Elena Salgado destacó que de las más de seis millones de declaraciones presentadas hasta ahora, 4,4 millones han sido mediante la confirmación del borrador remitido a los contribuyentes. En declaraciones a los periodistas, la ministra subrayó ayer que el Ejecutivo «mantiene su compromiso» de haber cumplido con el 85% de las devoluciones de la campaña de la Renta del 2008 antes de agosto. En total, la Agencia Tributaria prevé recibir 19.075.000 declaraciones hasta el próximo 30 de junio.
Consecuencias municipales
Otros grandes perjudicados por esta caída en la recaudación fiscal están siendo los ayuntamientos. Cerca de 40 municipios de Galicia han visto desplomarse sus ingresos en el 2008 por encima de un 30%, mientras que la media registró descensos situados en el entorno del 20%.
Varias poblaciones, además, encendieron la luz de alarma al registrar agujeros en sus recaudaciones superiores al 50%, con relación al ejercicio anterior.
Los municipios reclaman al Gobierno una «atención preferente» en materia de financiación y estudian la aplicación de nuevas fórmulas fiscales que permitan corregir estos desfases financieros. De momento, la imposición y cobro de multas de tráfico está siendo usada como un balón de oxígeno.