La dirección de Caja Murcia admitió ayer que se han producido contactos con la financiera Caja Sur, a instancias de esta firma cordobesa, para una posible integración entre dos cajas de diferentes regiones. Una operación similar, entre firmas de dos autonomías, ya se intentó hace cinco meses con Caja Castilla-La Mancha y Unicaja. Entonces, la firma fuerte, la segunda, se echó atrás y la manchega terminó por ser intervenida.
«En este momento, lo único que no puedo negar es que Caja Sur se ha dirigido a nosotros para plantearnos la posibilidad de una fusión, aunque la entidad no ha tomado una decisión al respecto», admitió Carlos Egea, presidente de Caja Murcia durante un acto en el que fue consultado sobre posibles movimientos bancarios. Egea agregó además que «todo permanece abierto» y recordó que la llave para que fructifique una unión entre cajas de diferentes comunidades la tienen los diferentes gobiernos regionales. Las administraciones autonómicas pueden llegar a vetar esas uniones en las asambleas.
Una unión entre Caja Sur y Caja Murcia supondría la creación de la mayor entidad de este tipo en el sur de España, con unos activos por encima de los 41.000 millones de euros y una red de sucursales que supera las 900 oficinas.
Es la primera entidad, controlada por el cabildo catedralicio de Córdoba, la más interesada en llevar a cabo una actuación de este tipo. Caja Sur presenta en la actualidad la morosidad más alta de todo el sistema, cercana al 8% en marzo (la media de las cajas estaba ese mes en el 4,64%) y un Tier 1 -indicador básico que mide la solvencia- apenas por encima del 5%, cuando el mínimo exigido es un 4%.
Algunas fuentes aseguran que la Junta de Andalucía ha tratado en las últimas semanas de que Cajasol o Unicaja se hagan con esta entidad en el primer gran movimiento para crear una gran entidad de esa comunidad.