Una política de prejubilaciones y recolocaciones para evitar despidos y conflictividad social
ECONOMÍA
El indisimulado propósito de la banca por adelgazar sus redes comerciales no se ha encontrado, de momento, con la oposición de los sindicatos. «Es una decisión que tiene cierta lógica, porque el número está sobredimensionado», justifica Julián Valiente, de Comisiones Obreras.
Hay una cierta lógica, y también una negociación que ha evitado conflictividad social. «De momento, se están negociando prejubilaciones, bajas incentivadas, no hay despidos, pero en muchos casos no se despejan incertidumbres porque se desconocen los planes que tienen los bancos», apostilla Ernesto Fontanes, de UGT.
La política de reducción de gastos -entre un 1% y un 3% de media entre las entidades que han presentado ya sus resultados del primer trimestre- ha conllevado la recolocación de trabajadores en oficinas cercanas o en áreas que, con la crisis, han precisado refuerzo. Es el caso de la gestión de riesgos. El Banco Pastor, por ejemplo, ha incrementado su plantilla en esa área en casi un centenar de trabajadores, aunque su masa laboral total ha decrecido ligeramente (12 trabajadores menos en los tres últimos meses). Caixa Galicia, la entidad con mayor número de oficinas, también ha ido contrayendo su red y reduciendo su masa laboral: 100 empleados menos en un año para todo el grupo
Reducir masa laboral
BBVA y Santander sí contemplan, y tiene acordado con sus agentes sociales, un plan de prejubilaciones que en el primero de los casos le ha permitido reducir su masa laboral en casi un 4% para todo el grupo en los últimos doce meses. «Para el resto no hay ningún plan cerrado, y aunque se está llegando a acuerdos con los trabajadores, esperemos que no se apriete el acelerador para empezar con despidos indiscriminados», agrega Fontanes. «De hecho -apostilla Valiente-, hay algún caso de despido donde antes simplemente se le habría abierto un expediente al trabajador».