El Gobierno desmiente a Ordóñez y dice que no peligran las pensiones

Elisa García

ECONOMÍA

17 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Lo importante ahora es enviar a la sociedad mensajes tranquilizadores que no inquieten». Esta fue la razón principal por la que el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, y los líderes sindicales arremetieron ayer contra el gobernador del Banco de España. Miguel Ángel Fernández Ordóñez, avisó el miércoles en el Parlamento de que el superávit de la Seguridad Social corre peligro y aconsejó retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años.

Corbacho lamentó que el gobernador hubiera lanzado «intranquilidad sobre más de ocho millones de pensionistas» y demandó a Ordóñez que «en sus próximos análisis incluya la reforma del sistema financiero para conocer cuáles son sus propuestas en este sentido». «Los datos de la Seguridad Social -agregó- desvelan que el año acabará con superávit, no sé si las palabras del gobernador son una predicción o un deseo». Para el líder de CC.?OO., Ignacio Fernández Toxo, el responsable del Banco de España esconde ciertas intenciones como la sustitución del sistema público de pensiones por otros de capitalización que ya han fracasado en varios países. «No hay riesgo alguno de quiebra», apostilló. Por su parte, Cándido Méndez, de UGT, calificó las tesis de Ordóñez de «exceso de locuacidad, vanidad personal y fanatismo ideológico» e instó a Zapatero a que le amoneste.

«Tengo 66 años, voy a hacer 67 y sigo trabajando». Con esta escueta contestación dio por zanjada el presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, la polémica surgida sobre el retraso de la edad ordinaria de jubilación. Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, preguntado por la ampliación, señaló que con 65 años una persona se encuentra «con plena capacidad para hacer cosas». «Ese no es el debate actual», remachó.

Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, se congratuló de la valentía de Ordóñez. Aseguró que las preocupaciones del gobernador y las de los populares sobre las pensiones coinciden. Rajoy quiere una comparecencia de Corbacho en el Congreso para explicar la situación.