La OCDE cree que las cajas son «un factor de riesgo» en el sistema financiero español por su inversión en el ladrillo
01 abr 2009 . Actualizado a las 13:03 h.Aviso directo: el caso de Caja Castilla-La Mancha (CCM) ha sido el primero, pero no el último. Con unas formas algo más sutiles, pero un fondo idéntico, se expresó ayer el gobernador del Banco de España apenas 48 horas después de que el Gobierno anunciara el relevo de los responsables de la caja, el nombramiento de tres administradores y la concesión de un aval de hasta 9.000 millones de euros. «Aunque las entidades españolas puedan transitar la crisis sin ayudas, es evidente, como demuestra el caso de la Caja de Castilla-La Mancha, que si la crisis internacional se prolonga, seguramente podría ser necesario reestructurar algunas entidades de pequeño y mediano tamaño», advirtió Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
Lógicamente, no dio, ni apunta pista alguna, sobre a quién se estaba refiriendo. En un foro en Madrid anunciado desde hace un mes -aunque ahora ha coincidido con el fiasco de CCM-, el gobernador deslizó que los fondos públicos habilitados para sortear el crac financiero en España resultarán pocos: «Dada la magnitud de la presente crisis financiera mundial, deberíamos prepararnos para emplear más recursos públicos que en ocasiones anteriores».
Ordóñez agregó casi a continuación que las «eventuales ayudas» que se den a determinadas entidades «deben estar ligadas a su reestructuración, y los directivos que desarrollaron planes de negocio inadecuados desde un punto de vista de gestión prudente deberían asumir sus consecuencias». Las de aquellos que, como había dicho antes, cometieron «excesos en las innovaciones financieras».
De lo anterior se extrae que el Banco de España trabajará para concentrar el mapa financiero español en tanto que la crisis no se disipará antes de 24 meses. «No solo es inevitable, sino saludable», agregó. El objetivo último sería mejorar la solvencia de la banca. Aunque CCM, ha dicho el Gobierno, es solvente. Sin embargo, ayer el presidente de La Caixa, primera caja de España, se mostró en contra de las fusiones en el actual contexto. Lo deseable, dijo, sería que se hiciera cuando el margen financiero sea más grande.
Mientras se pronunciaba Ordóñez, el economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ponía la puntilla. Tras alabar al sistema financiero español por aguantar mejor que el del resto de Europa, Klaus Schmidt-Hebbel matizó: «Hay un sector de riesgo que es el de las cajas, en particular aquellas que están expuestas a riesgos en los mercados inmobiliarios».