El Gobierno resta importancia al dato y desmiente que el país haya entrado ya en deflación
31 mar 2009 . Actualizado a las 09:16 h.Hoy la cesta de la compra es más barata que hace un año y la posibilidad de deflación parece menos remota. El hundimiento de la cotización del petróleo ha situado por primera vez la tasa interanual de inflación en valores negativos. El indicador adelantado del índice de precios al consumo armonizado (IPCA) estima que los precios han caído en marzo un 0,1%, una disminución de ocho décimas respecto del 0,7% que la tasa marcó en febrero. Si el dato del IPC general que el INE dará a conocer el próximo 15 de abril confirma ese retroceso, la inflación batirá todos sus récords a la baja.
La tasa armonizada se diferencia de la general en que utiliza los mismos criterios en todos los países de la UE, y permite establecer comparaciones. La variación respecto del IPC nacional suele ser mínima, de ahí que todos los analistas vean ya la caída de marzo como un hecho. Lo impactante no son los números rojos, de cuya llegada ya alertó el Ministerio de Economía, sino su rápido desembarco. Hace un mes, los expertos preveían su irrupción en verano, cuando la inflación se compare con la de los meses del 2008 en los que el crudo marcó máximos históricos. A pesar del adelanto, el Gobierno insiste en que se trata de una situación coyuntural y descarta una caída continuada de los precios.
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, desmintió que el país haya entrado en deflación. Esa «no es la situación de España todavía», resaltó el ministro, para quien el resultado del IPCA es «simplemente» un dato negativo fruto de la evolución de los precios de la energía. «Por tanto hay que darle la importancia que tiene: no hay que quitársela, pero tampoco exagerarla», señaló. Hace un año, el barril de Brent, de referencia en Europa, cotizaba a 102 dólares, frente a los 47 que cuesta hoy.
Octava caída consecutiva
La caída del IPCA de marzo es la octava consecutiva desde julio del 2008, cuando la inflación tocó techo y marcó el 5,3%, al tiempo que el barril de crudo de Brent (de referencia en Europa) hacía lo propio y llegaba a 147 dólares. Desde entonces, la inflación ha entrado en una tendencia descendente, provocada en parte por al hundimiento del consumo doméstico.
De momento, Bruselas augura más de lo mismo para el futuro. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, afirmó en la Eurocámara que los precios siguen a la baja. «Esperamos tasas de inflación muy por debajo del 2% para este año y para el 2010», señaló el responsable del organismo emisor, quien puntualizó que su pronóstico está rodeado de «un alto grado de incertidumbre». Los agentes económicos y sociales esperan que las palabras de Trichet se traduzcan en nuevas rebajas de tipos.