El jefe del Ejecutivo reconoce en el Congreso de los Diputados que es «arriesgado» tratar de «predecir con precisión cuándo empezaremos a ver la luz del túnel».
10 feb 2009 . Actualizado a las 21:10 h.El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy que el próximo Consejo de Ministros acordará reducir los gastos no financieros del Estado en 1.500 millones de euros, que irán destinados a las partidas sociales más afectadas por la crisis.
Fuentes del Ejecutivo explicaron que todavía no están definidas las partidas a las que se destinará este dinero, aunque sí confirmaron que será para gasto social.
Durante su comparecencia en el pleno del Congreso de los Diputados para hablar de la crisis económica, el presidente explicó que la reducción del gasto afectará a todos los Ministerios y a todas las partidas, salvo a las retribuciones de los empleados públicos y a los programas de protección social.
Zapatero apeló a la necesidad de hacer un «gran esfuerzo de austeridad con las cuentas públicas» para mantener el gasto social cuando los ingresos decrecen.
El recorte de 1.500 millones de euros supone una disminución adicional del 2,6 por ciento de los gastos corrientes previstos en los Presupuestos Generales del Estado para 2009, que ya se habían rebajado el 1,8 por ciento con respecto a las cuentas del año anterior.
Zapatero ha reconocido ante la Cámara Baja que es «arriesgado» tratar de «predecir con precisión cuándo empezaremos a ver la luz del túnel», aunque ha insistido en que las distintas medidas aprobadas deberían empezar a mostrar «indicios favorables de salida de la crisis».
En su comparecencia en el pleno del Congreso para analizar el deterioro de la situación económica y el fuerte aumento del desempleo, Zapatero insistió en que «no hay precedentes» de la actual situación y «nadie ha transitado por este camino antes» y «no es fácil buscar analogías en el pasado».
En un discurso que empezó con una cifra, la de los 3.207.900 desempleados que había en España al cierre del año pasado según la Encuesta de Población Activa, el jefe del Ejecutivo aseguró que es consciente de las vidas que se esconden detrás de estas cifras y de que tiene la «obligación moral y política» de preocuparse por este colectivo.
«No hay nada en la vida actual de nuestro país que me pueda producir mayor preocupación», dijo Zapatero, quien también reconoció que «no hay nada más importante que la necesidad de que acertemos en las decisiones» para afrontar esta crisis.
Zapatero ha admitido que la economía entró en recesión en el cuarto trimestre del año pasado -las cifras oficiales de este periodo se conocerán el 18 de febrero- unos meses en los que el deterioro económico fue mayor debido al «crash» financiero de septiembre, y recordó que en el conjunto de 2008 se destruyeron 620.000 empleos. El presidente insistió en que el Gobierno sabe lo que significa el trabajo como «el cauce de la integración social», así como lo que supone perder el empleo y las consecuencias que tiene: no poder emanciparse, no poder tener a tiempo una casa o un hijo o ser un parado de largo duración.
«Todo eso y más es la vida que se esconde debajo de los números», insistió Zapatero, quien tras insistir en la responsabilidad del Gobierno, volvió a reclamar la colaboración colectiva para frenar la destrucción de empleo y situar cuanto antes la economía española en situación de volver a crearlo. «Nadie duda de que nos encontramos ante la peor recesión de carácter global de la historia reciente y aún no hemos tocado fondo», admitió Zapatero, quien añadió que esta circunstancia es la que ha obligado a todos los organismos internacionales a revisar a la baja sus previsiones.
También reconoció que «estamos atravesando los peores momentos» y «sufrimos» todavía las consecuencias de la crisis del sistema financiero, ya que «aún no se notan suficientemente los efectos de las medidas adoptadas para restablecer su normal funcionamiento».