Según el presidente de Estados Unidos, el plan, que será votado a lo largo del fin de semana, salvará o creará entre tres y cuatro millones de empleos.
07 feb 2009 . Actualizado a las 12:51 h.Los líderes negociadores republicanos y demócratas en el Senado de Estados Unidos alcanzaron hoy un principio de acuerdo para el paquete de reactivación económica impulsado por el presidente Barack Obama, que será votado a lo largo del fin de semana.
Cinco senadores de ambos partidos se pusieron de acuerdo en un paquete de estímulo de unos 827.000 millones de dólares. El problema es comprobar ahora con cuántos votos podrá ser aprobado.
Obama y los demócratas quieren contar con tantos votos republicanos como sea posible. Y dos de los 41 que hay son imprescindibles para evitar el bloqueo. Aunque parece que contarán con dos o incluso tres votos republicanos que aseguran la aprobación, el problema es que la mayoría de republicanos se opone a la ley.
Los republicanos consideran el plan desmesurado, y ya en la Cámara de Representantes el plan no encontró el apoyo de ningún miembro de la oposición.
El paquete «se queda corto» respecto a lo que necesita el país, afirmó el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell. «No es una ley bipartidista», agregó el senador John McCain. «Si esta ley es aprobada será un mal día para el país», afirmó el ex candidato presidencial.
El líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, combatió con paciencia los ataques republicanos. Con el mando de las operaciones, Reid forzó al menos a los senadores a volver a la cámara durante el fin de semana para votar.
Mientras los líderes de los partidos demócrata y republicano debatían a lo largo del día en el pleno, los negociadores de ambos partidos se reunieron en privado buscando el acuerdo.
La Cámara de Representantes aprobó la semana pasada una primera versión del paquete, por valor de 819.000 millones de dólares, que Obama definió como «una de las patas» del taburete de la recuperación económica para el país.
Después de que se conociese que en enero más de medio millón de estadounidenses se quedó sin trabajo y que el desempleo alcanza ya el 7,6 por ciento, el propio Obama insistió hoy una vez más en la necesidad de aprobar un paquete de estímulo.
«Esos son 3,6 millones de estadounidenses que necesitan ayuda», aseguró, e instó a los congresistas de ambos partidos a llegar a un acuerdo. «Los estadounidenses no eligieron más de lo mismo. No nos enviaron a Washington para atascarnos en posturas partidistas».
Si el Senado aprueba una versión diferente, ambas cámaras irán a una comisión conjunta para definir una última versión de consenso.
Obama reiteró el martes su ultimátum del 16 de febrero para que el Capitolio se ponga de acuerdo en un paquete de reactivación económica.
Aproximadamente un tercio del llamado Plan de Recuperación y Reinversión para Estados Unidos se destinaría a rebajas fiscales que favorecerían, según prometió el presidente, al 95 por ciento de las familias del país.
Además, el plan incluye inversiones en infraestructura, energías renovables, transporte, sanidad y educación, además de ayudas a los estados que están teniendo problemas para cumplir con sus presupuestos. Según Obama, el plan salvará o creará entre tres y cuatro millones de empleos.