Navantia podría cerrar el ejercicio con pérdidas aunque registra niveles de récord en ocupación y en encargos
ECONOMÍA
Navantia podría cerrar el año con pérdidas pese a que registra récord de ocupación y de cartera de pedidos, que supera los 6.000 millones de euros. Los sindicatos, que mantienen desde hace semanas tensos enfrentamientos con la compañía por el bloqueo del diálogo social en las mesas de desarrollo del plan industrial y del convenio colectivo, aseguran que «la gestión de los responsables de la SEPI y de Navantia está siendo nefasta» y auguran que, de no variar la situación, la empresa entrará en «quiebra técnica en pocos años».
Oficialmente, Navantia elude confirmar que finalizará el 2008 en números rojos, aunque otras fuentes próximas a la compañía admiten que las pérdidas son más que una posibilidad, tres años después de que la empresa pública hubiese iniciado su andadura y después de que en el 2007 alcanzase por primera vez unas ganancias de 159.000 euros.
Los interlocutores sociales aseguran que «la política comercial no solo es insuficiente, sino que además desaprovecha el 20% de posibilidad de actividad civil; desatiende áreas importantes, como reparaciones, turbinas, motores, FABA (sistemas), salas técnicas, y pierde mercados importantes como el eólico y la fabricación completa de motores». Además, añaden que la firma ha apostado por «tecnologías costosísimas teniendo un programa más capaz, completo e ingeniado por profesionales de nuestras plantillas que resulta más barato, además de ser eficaz y rentable» y ha materializado prácticas de subcontratación «de mayor coste que políticas anteriores».
Navantia descarta anticipar conclusiones a tres meses vista del cierre del ejercicio. No obstante, otras fuentes del sector apuntan a que la empresa ya sopesa en estos momentos un posible impacto negativo de la nueva ley contable sobre su cuenta de resultados para este año.
Demanda del plan
Mientras, los sindicatos continúan reclamando al Gobierno que cumpla sus compromisos pendientes desde la última reconversión, como el desarrollo del plan industrial, que consideran de vital importancia no solo para la empresa, puesto que despejará el futuro de áreas de negocio, sino para las comarcas con astilleros públicos.