Navantia niega que deba negociar con los sindicatos el plan industrial, pese a que figura en el pacto de la reconversión

ECONOMÍA

13 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Navantia contestó ayer a las manifestaciones de cientos de trabajadores celebradas un día antes en todos sus centros de trabajo para pedir, entre otros, el desarrollo del plan industrial hasta el 2011 al asegurar que «no existe ningún compromiso por parte de la empresa para negociar su contenido». Esta declaración de la compañía colisiona con el compromiso recogido en el acuerdo suscrito en diciembre del 2004 por CC.?OO., UGT y USTG con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para aprobar la última reconversión naval. El quinto punto del acuerdo compromete a la corporación pública a apoyar el desarrollo del plan industrial, mientras que el décimo es explícito sobre el diálogo con los representantes sociales. Así, establece que «para implementar los acuerdos alcanzados se constituirá una comisión de seguimiento, formada por SEPI, Izar» -hoy Navantia- «y las federaciones sindicales participantes en esta negociación, que velará por el cumplimiento y desarrollo de los compromisos aquí expresados, en especial los relativos al plan industrial y las medidas laborales a aplicar».

Los sindicatos consideran de vital importancia este programa porque servirá para despejar el futuro de la fábrica de turbinas, la división de reparaciones y la especialización de las antiguas Astano y Bazán. La dirección de Navantia insiste en que se han celebrado cuatro reuniones con la parte social y se ha presentado «una nueva versión» del documento, en el que recogen varias de sus sugerencias.

Sobre los 44 jóvenes -22 de Ferrol- que aprobaron las plazas en su última convocatoria de empleo, dice que «se irán incorporando en los distintos centros de producción, de acuerdo con las necesidades de la propia empresa, desde septiembre a diciembre del presente año». Empezarán su vinculación laboral con Navantia con contratos temporales de seis meses «con vocación de convertirlos en el futuro en indefinidos». Mientras, Navantia no puede afrontar por sí sola su carga de trabajo y emplea a unos 2.000 operarios de firmas auxiliares. Además, la empresa dice que las aspiraciones de los sindicatos para el convenio colectivo supondrían un incremento salarial del 10%. Ramiro González, presidente del comité intercentros, acusó al director de Recursos Humanos, Jesús Pérez Esteban, y a los presidentes de la empresa y de la SEPI, Juan Pedro Gómez Jaén y Enrique Martínez Robles, de «mentir» y exigió responsabilidades.