La crisis deja en el aire 1.900 empleos en la automoción

Colpisa

ECONOMÍA

Aunque las cifras definitivas quedan pendientes de negociación entre las compañías y los comités de empresa, la dirección de Ford anunció ayer la amortización de 1.300 de los 7.500 puestos de trabajo que tiene su fábrica de Valencia durante un primer período de tres meses (del 29 de septiembre al 19 de diciembre), que podría ser prorrogado a partir de enero si no cambian las condiciones externas. Por su parte, los responsables de General Motors señalaron que van a suspender otros 600 empleos durante un año en su planta de Zaragoza. En ambos casos, la justificación esgrimida es el desplome de las ventas de coches -un 41,3% menos en agosto -, dentro de un contexto macroeconómico en el que no se ve clara la recuperación.

Pero los ajustes laborales no solo afectarán a estas dos marcas, puesto que Seat también adelantó ayer la supresión del turno nocturno de producción en su factoría de Martorell (Barcelona) para los modelos Altea y León, en el que actúan entre 300 y 500 operarios según las necesidades. La medida no implicará un ajuste de plantilla. De momento solo se traducirá en una reducción de los días festivos acumulados al trabajar menos tiempo. El ajuste irá unido a la supresión de los fines de semana productivos previstos para los dos próximos meses (septiembre y octubre) y comenzará en dos semanas, con una duración indefinida en función de cuánto se prolongue la reducción del mercado.

Renault España, por su parte, está a la espera de que su sociedad matriz en Francia le comunique cuántos de los 1.000 retiros voluntarios suplementarios de los 3.000 ya previstos en el país vecino afectarían a sus instalaciones.

Son varios los fabricantes que han anunciado este año planes severos de ajuste por motivos económicos y de competitividad pero que han tenido que retirarlos o aparcarlos de manera indefinida a la vista de que el coste financiero de su implementación -debido al elevado coste de las indemnizaciones- sería mayor que el posible ahorro generado.