Los concesionarios de coches gallegos cierran un primer semestre horribilis en el que además de vender poco (un 19% menos que en el 2007) lo han tenido que hacer por un importe inferior al de hace un año.
Según el balance difundido ayer por Faconauto (la Federación de Concesionarios de Automóviles), el gasto medio de los consumidores gallegos en la compra de un coche nuevo cayó en 1.600 euros de media respecto a hace un año. Esta cifra equivale a una reducción del 7,5%, un dato muy significativo si se tiene en cuenta que, aunque la factura a nivel nacional también sufrió una reducción del 3,5%, el mercado gallego da síntomas evidentes de un mayor pesimismo.
Por provincias, la mayor factura en la adquisición de un vehículo se paga en Ourense, en donde el gasto medio, al cierre de junio, suma 20.686 euros; mientras que el gasto más bajo está en Pontevedra, con un importe medio por unidad de 19.802 euros. Si se comparan estas cantidades con la media nacional resulta que el consumo destinado a la compra de un coches en Galicia es 1.100 euros más bajo que en el resto de España.
Baratos y ecológicos
Para los concesionarios, esta caída del gasto responde a la entrada en vigor del nuevo impuesto de matriculación -que penaliza a los vehículos más contaminantes- y que ha llevado a los automovilistas a decantarse por la compra de los coches inferiores de cada gama, más pequeños, más económicos y más ecológicos.
Pero el sector asegura que la caída del precio medio también es la consecuencia directa del fuerte crecimiento experimentado por las campañas de promociones y descuentos como respuesta «de urgencia» para tratar de dinamizar unas ventas que se encuentran en caída libre desde finales del 2007. Los vendedores de coches dicen que los descuentos aumentaron un 18% en los seis primeros meses del año, hasta situarse en una media de 2.027 euros por vehículo. Aunque la cifra puede llegar hasta los 5.000 euros, tal y como pudo constatar recientemente La Voz en un chequeo a las ofertas de los concesionarios de las cuatro provincias gallegas.
Pronóstico pesimista
Si el primer semestre no ha ido bien, el segundo semestre no apunta a mejor. Según el presidente de Faconauto, Antonio Romero, el mes de junio confirma los peores pronósticos para el sector. «Los resultados nos están obligando a revisar nuevamente a la baja las previsiones de cierre del año hasta un descenso del 18%».
La disminución de las ventas de coches forzó la reciente entrada en vigor del nuevo Plan Vive (sustituto del Renove) para retirar del mercado vehículos de más de 15 años. Pero Romero asegura que su impacto para superar la crisis actual será limitado. «Su principal escollo -afirma-, es la solvencia de los propietarios de los coches de más de quince años que quieran comprarse uno nuevo. No olvidemos que bancos y cajas han cerrado desde hace meses el grifo de la financiación».
El sector añade que la caída del precio de los coches es también consecuencia de la coyuntura económica, marcada por la escalada de los tipos de interés (un nuevo cuarto de punto este mes) y el endeudamiento hipotecario familiar, a lo que se suma la baja confianza del consumidor, el nuevo avance inflacionista de junio (+5,1%) y el elevado precio de los combustibles derivado del encarecimiento petróleo. En el primer semestre los carburantes subieron un 18,90%, con un precio medio de 0,070 euros por kilómetro recorrido y 1,218 euros por litro, un 21,7% más.