Los ganaderos integrados en la federación alemana de propietarios de reses vacunas para la producción láctea BDM mantienen interrumpido el suministro a las factorías lecheras tras una semana de huelga para exigir precios dignos que cubran sus gastos.
El presidente de BDM, Romuald Schaber, declaró ayer a la cadena pública de la televisión alemana que es «absolutamente necesario» que el precio del litro de leche que cobran los productores lácteos supere los 43 céntimos de euro. «Calculamos esa cifra el pasado otoño. Desde entonces, los gastos se han vuelto a incrementar. Esa debe ser la tarifa mínima. La competencia puede funcionar por encima de ese margen, pero no por debajo», dijo. Añadió que, tras el fracaso de las conversaciones celebradas el pasado domingo con los representantes de la industria láctea, tenían hoy previsto dialogar con los representantes del comercio minorista para tratar de llegar a un acuerdo que satisfaga a todas las partes. «El comercio tiene que ceder. Las rebajas [en el precio de la leche], que considero inmorales, deben ser retiradas», afirmó Schaber, quien agregó que en este punto hay consenso entre los ganaderos y las industrias lácteas. Desde que los supermercados decidieran el pasado 21 de abril ofertar la leche fresca y otros productos lácteos a bajo precio, el valor de la materia prima en origen ha bajado hasta los 27 céntimos por litro.
Las protestas de los ganaderos continuaron durante el fin de semana pasado en todo el territorio alemán y en la madrugada de ayer mantuvieron el bloqueo con sus tractores a las industrias.?