Comienza el derribo de las casas expropiadas por la construcción del polígono industrial de Morás
ECONOMÍA
Los vecinos afectados por la construcción del que será el mayor parque empresarial de Galicia ya han comenzado a abandonar sus casas para dejar paso a las excavadoras, que ya han empezado a derribar alguna vivienda. Resuelta la expropiación y adjudicadas las obras de urbanización del polígono, en unos días se iniciarán los trabajos. Y si todo marcha sin contratiempos, a principios del próximo año ya podrán asentarse las primeras empresas.
Las obras de urbanización fueron adjudicadas a principios de mes a la UTE compuesta por Puentes y Calzadas y Daviña, por un valor de 33,2 millones de euros y con un plazo máximo de 15 meses y medio desde la firma del acta de replanteo (el concurso público para contratar la ejecución de estas obras tenía un presupuesto de 52,2 millones de euros y establecía como plazo de ejecución 18 meses). Con todo, todavía están pendientes la designación de la dirección facultativa de la obra, con 719.182 euros, y la de la coordinación de seguridad y salud, por 143.836 euros.
Según lo previsto por la Consellería de Vivenda e Solo, el terreno urbanizado será dividido en 92 parcelas. Habrá parcelas de hasta 10.000 metros cuadrados; de entre 10.000 y 50.000; y de entre 50.000 y 130.000. No obstante, existe la posibilidad de reorganizar el tamaño una vez se conozcan las peticiones y necesidades reales.
En cuanto a los gastos derivados de la urbanización del polígono, la sociedad pública Xestur, por el momento, parece satisfecha. Tenía previsto una partida de 52 millones para la urbanización y estos trabajos han sido rebajados hasta los 33,2 millones. Pero no todo serán recortes. A esa cantidad hay que sumar los 4,1 millones que tendrán que utilizarse para abonar las viviendas y otros elementos ubicados en el espacio expropiado. Los costes de urbanización -pago de proyectos, impuestos o licencias- ascenderán a 4,9 millones; los honorarios técnicos supondrán 3,1 millones; los costes asociados -gastos de registro, por ejemplo-, 2,2 millones; los gastos generales, 5,8 millones, y los financieros alcanzarán los ocho millones de euros. A ello habría que añadir los 16,3 millones para abonar las expropiaciones a los vecinos afectados. Sin olvidarse del fondo de reserva para futuras modificaciones del gasto.
La Xunta ha dado la opción a los 197 vecinos afectados de quedarse con alguna de las parcelas, pero solo en el caso de que presenten un proyecto empresarial solvente que tendrá luego que ser evaluado por Xestur y por la Consellería de Vivenda. También tendrán que cumplir las mismas condiciones de los que compren por libre, como por ejemplo tener ejecutado el proyecto en un máximo de tres años.
Servicios
Junto a la urbanización del polígono, Xestur también se encargará de garantizar el suministro eléctrico, con la ubicación de una subestación, el acceso al gas y a las nuevas tecnologías.
La habilitación de esta primera fase del parque empresarial, que comenzará a ejecutarse en breve, va acompañada también de la habilitación de un enlace directo con la Autovía del Noroeste, A-6, y con la AG-55, que une A Coruña y Carballo. La posterior ampliación del polígono dependerá del estudio de viabilidad que se realice y, por tanto, de las solicitudes de parcelas. De todas formas, todo parece indicar que la petición de suelo en esa área de la parroquia de Morás, en Arteixo, superará con creces a la oferta inicial realizada desde Xestur. La cercanía del puerto exterior de punta Langosteira y la escasez de terreno para el asentamiento de empresas en parques limítrofes empuja a pensar en una ampliación.