El PIB creció hasta marzo al menor ritmo de los últimos seis años

María José Alegre

ECONOMÍA

El Gobierno podría verse obligado a hacer una nueva rebaja en a estimación de crecimiento para el 2008

15 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La economía española se está enfriando con mayor celeridad de lo previsto. La primera estimación del Instituto Nacional de Estadística cifra el crecimiento del primer trimestre en un 2,7% respecto al mismo período de 2007. Es una tasa ocho décimas inferior a la de la recta final del pasado ejercicio, y está una décima por debajo de la estimación avanzada por el Banco de España. ?Para encontrar un ritmo semejante hay que retroceder seis años y remontarse a finales de 2002, cuando el producto interior bruto (PIB) nacional atravesó un bache por el efecto acumulado de la resaca del pinchazo de la burbuja tecnológica y la incertidumbre que sucedió al atentado contra las Torres Gemelas en Estados Unidos.

Sin revelar todavía los detalles de este frenazo en seco, la evolución intertrimestral pinta un panorama aún más oscuro.

La actividad suele crecer en España de uno a otro trimestre a un ritmo que oscila entre siete décimas y algo más de un punto. Entre el cuarto trimestre de 2007 y el primero de 2008 su avance ha sido de tan solo tres décimas, y la referencia de tan moderado crecimiento nos retrotrae al año 1993, en plena fase de recuperación de la única crisis severa que ha sufrido la economía española en su etapa reciente.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) -que acaba de experimentar un relevo en su dirección- no avanza otros datos sobre el comportamiento de la actividad y se limita a decir que es el reflejo de una menor contribución de la demanda nacional, parcialmente compensada por una aportación menos negativa del sector exterior. La aportación que cada uno de los sectores realiza al crecimiento del PIB se dará a conocer de forma oficial el próximo 21 de mayo.

Las causas

Lo que el INE pone de relieve, reconoció el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, en declaraciones realizadas en Bruselas, es que la «desaceleración rápida» ya se está produciendo. Tomando en cuenta los indicadores adelantados que maneja el Ministerio de Economía, este frenazo retrata el comportamiento de las familias -que han reducido de forma drástica el gasto en adquisición de bienes duraderos- y el recorte de la inversión, que afecta algo a los bienes de equipo, pero sobre todo al sector de la construcción.

Con esas pistas, y desde la sospecha de que la crisis internacional pueda afectar al comercio exterior, porque los socios europeos tampoco atraviesan un buen momento, el Gobierno recortó la previsión de crecimiento del producto interior bruto de este año para dejarla en el 2,3%.

La rapidez de la desaceleración podría obligar a hacer una nueva rebaja en la estimación de crecimiento para el 2008, tal y como plantean los expertos, pero el ministro de Economía, Pedro Solbes, aseguró que el crecimiento económico del 2,7% es compatible con la previsión vigente en la actualidad para el conjunto del año. Las estimaciones de los institutos dicen lo contrario.