Adolfo Domínguez sufrió ayer uno de los peores días de su historia bursátil. La compañía comunicó el martes a la CNMV que en los dos primeros meses del año su beneficio cayó un 93%, hasta los 400.000 euros, con un incremento de las ventas de solo el 3,78%. El beneficio bruto de explotación se redujo un 72,12% hasta 2,82 millones de euros, arrastrado, según el grupo, por un «aumento del 34% en los costes de ventas, hasta 18,86 millones de euros». «Al no haberse comportado las ventas como preveíamos, el stock de fin de temporada se situó en una cifra (de existencias) que resultaba prudente ajustar», explicó la firma.
La crisis parece estar pasando una elevada factura a la compañía y los inversores no tuvieron ayer clemencia. En una sola jornada, la capitalización -valor de mercado- de la textil ourensana se redujo en 18,2 millones de euros, después de que sus acciones encajaran un varapalo del 9,19%, que dejó su precio en 19,67 euros. El descenso se produjo, además, con un elevado volumen de negocio. Cambiaron de manos 96.808 títulos, cuando un día antes se movieron menos de 22.000.
Tras el descenso de ayer, las acciones de la compañía gallega acumulan unas pérdidas anuales que superan el 19%
En el comunicado enviado al regulador bursátil, Adolfo Domínguez, explica que ante la difícil situación del mercado han optado por ser «más prudentes en el proceso de expansión de lo inicialmente previsto», retrasando la apertura de algunos puntos de venta o incluso desistiendo de abrir algunas tiendas.
Nuevo año fiscal
A partir de ahora, Adolfo Domínguez adoptará un año fiscal desde el 1 de marzo al última día de febrero del año siguiente para adaptarse a las temporadas de primavera-verano y otoño-invierno.