Los impuestos ecológicos apenas generan 55 millones de ingresos para la Administración regional
ECONOMÍA
Con la negociación todavía en el aire de la reforma del marco de financiación autonómica, una de las alternativas fiscales que parecen comúnmente aceptadas por todas las autonomías son los tributos de carácter ecológico. Galicia tiene pendiente de aprobación un nuevo canon hidroeléctrico para las eléctricas, que completará el que se cobra actualmente por el saneamiento o la tasa de contaminación atmosférica.
La intención del Ejecutivo gallego es aumentar la base imponible de este impuesto para ampliar su universo y llegar a más contribuyentes. Pese a ello, esta fiscalidad verde no aporta todavía una cantidad sustancial a las arcas del Estado, ni tampoco a las autonómicas.
En Galicia, de acuerdo con los datos de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, el canon de saneamiento supuso un total de 33 millones de euros, mientras que el impuesto de contaminación atmosférica aportó otros 21 millones de euros.
Poco, comparado con el impuesto sobre los hidrocarburos, que generó en Galicia 281,3 millones de euros el pasado ejercicio, la mayoría por el esfuerzo fiscal al que está sometida la refinería coruñesa. La tasa aplicada al juego también superó a los impuestos denominados ecológicos. Este apartado contribuyó con 85 millones en tasas y casi 5,5 más en tributos.
Otro impuesto indirecto, el aplicado al tabaco, recaudó en la región casi 124 millones, mientras que el que grava las bebidas alcohólicas metió en la caja fiscal gallega cerca de 27 millones de euros. Impuestos como el del transporte también superan los 80 millones de euros al año.