El naval se brinda a contratar 1.500 obreros de la construcción en paro

Luis C. Saavedra M. Sío Dopeso

ECONOMÍA

Solo Barreras necesita 750 operarios más para cumplir los plazos de entrega de 19 barcos en cinco años

12 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El naval gallego ha pasado del paro cero a un déficit de mano de obra que, solo en los astilleros de la ría de Vigo, se cifra en 1.500 trabajadores. Esta es la estimación avanzada ayer por José Francisco Viñas, presidente de Hijos de J. Barreras y de Uninave, la patronal de los astilleros privados españoles. En el conjunto del país, la demanda se situaría entre los 9.000 y los 15.000 efectivos.

La sobrecarga de trabajo derivada de una cartera de pedidos completa hasta el 2012 obliga a agilizar los procesos de construcción para cumplir con los plazos de entrega. Esta situación se traduce en jornadas de trabajo de 11 y 13 horas que se prolongan durante los fines de semana y, en algunos casos, también por la noche. «Nuestros recursos humanos están agotados, en estos momentos no hay posibilidad de encontrar mano de obra», afirma Viñas.

Del ladrillo al acero

La necesidad ha dado entrada durante los últimos meses a más de 250 trabajadores extranjeros en los astilleros de la ría de Vigo procedentes de Portugal, Uruguay o Brasil. Pero hacen falta muchos más (solo Barreras cifra su déficit de personal en 730 efectivos). «Estamos rechazando nuevos barcos porque no podemos mantener el ritmo de producción y garantizar la calidad», afirma Viñas. Como medida de urgencia, los astilleros privados apuestan por abrir las puertas del naval al excedente de trabajadores que día a día se descuelga de la construcción. La propuesta está ya sobre la mesa del Gobierno central. «Si desgraciadamente existe un sector en crisis, como es el caso del ladrillo, creemos que es posible incorporar mano de obra a nuestro sector habilitando cursos de formación», explicó Viñas.

El sector de astilleros privados, concentrado en la ría de Vigo, suma 9.000 empleos directos, para asumir una cartera de pedidos de casi 70 buques de acero (entre ferris, barcos de apoyo a plataformas petrolíferas y gaseros).

De ahí que las necesidades de empleo no solo se presenten para este quinquenio, porque, según las previsiones más realistas, la plena ocupación de esta rama industrial podría llegar hasta más allá del 2013 en el sector civil y hasta el 2015 en el militar, según la estimación dada por la patronal y la empresa Navantia, en virtud de la actual cartera de pedidos conjunta, que sumaba, al cierre del 2007 (incluyendo las naves militares del grupo público en Ferrol), un valor de unos 4.600 millones de euros.

La construcción de los dos barcos anfibios para la Armada de Australia generará ocupación para cerca de 1.100 trabajadores de compañías auxiliares en los próximos cinco años. Ese volumen de operarios vendrá a sumarse a los más de 5.600 (2.350 de la plantilla principal y 3.250, de las auxiliares) que ya participan en las obras actualmente en ejecución