La conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo (BNG), defendió ayer en el Parlamento que la «tolerancia cero» ante el «expolio ao patrimonio» es el criterio por el que se guía su departamento para velar por el cumplimiento de la ley de protección del Camino de Santiago. Bugallo rebatió así las criticas del grupo parlamentario del PPdeG, desde el que Ignacio López-Chaves denunció el uso «partidista» de la citada normativa «para perseguir aos concellos gobernados polo PPdeG». Argumentó que el polígono de Melide también está junto al Camino pero, como allí gobierna el BNG, no ha sido paralizado. Ánxela Bugallo señaló que su departamento se limitó a aplicar la legislación elaborada en la época del PP, que obliga a delimitar los diferentes caminos, como el trazado histórico localizado en los terrenos del polígono de O Pino.
La suspensión de la consellería de Cultura se refiere al entorno afectado por el Camino de Santiago. Pero el polígono tiene otra paralización que, según el alcalde, Manuel Taboada, afecta a 10.000 metros cuadrados. En ellos, haciendo los movimientos de tierras aparecieron unos manantiales y la Consellería de Medio Ambiente ordenó parar las obras en ese lugar.