Touriño descarta retocar el presupuesto de la Xunta por entender que la ralentización es «transitoria»
ECONOMÍA
La posible modificación de los Orzamentos de la Xunta para responder mejor al nuevo escenario de desaceleración económica, una vía esbozada por el Partido Popular, fue rechazada ayer de plano por el presidente autonómico, Emilio Pérez Touriño, que considera que la ralentización va a ser «transitoria» y, en consecuencia, bastaría con las medidas paliativas adoptadas ya por el Ejecutivo para estimular el crecimiento y la licitación de obra pública.
Touriño y el líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo, protagonizaron ayer un agrio debate en el Parlamento sobre la corrección a la baja de las previsiones de la economía gallega, que este año crecerá un 2,8% -siete décimas menos de lo estimado hace tres meses- y reducirá en un 37% el ritmo de creación de empleo, según los nuevos datos facilitados por el conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio.
Feijoo acusó al bipartito de haber esperado a que se celebraran las elecciones generales del pasado mes de marzo para rebajar las estimaciones y hablar abiertamente de «crisis», cuando en vísperas de los comicios el propio Touriño «decía que a economía galega estaba máis forte que nunca». Y precisamente por ello, consideró que las cuentas públicas de la Xunta no son creíbles, pues están «infladas nun 20%»
Touriño discrepó y tras acusar a Feijoo de decir «burradas» y de ser un «profeta de catástrofes», adujo que lo mejor que puede hacer la Xunta es «manter a folla de ruta» y corregir las previsiones, como han hecho muchos países del entorno y como también hará probablemente el Gobierno central en junio. Además, remarcó que Galicia fue la primera comunidad en adoptar, ya en enero, medidas contra la ralentización con un programa de 1.500 millones de euros para obra pública o el compromiso de movilizar suelo empresarial.