Los visados de pisos cayeron un 36% en Galicia desde el inicio de la crisis

Miguel Á. Rodríguez

LUGO CIUDAD

Ourense y Santiago son las comarcas que más acusan el frenazo, y Pontevedra y Ferrol, las que más aguantan

23 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La crisis del ladrillo es real y Galicia la está acusando cada mes con mayor intensidad. El cierre en cascada de pequeñas constructoras o la masiva desaparición de agencias inmobiliarias se han cobrado ya más de 300 víctimas en la comunidad autónoma. Y ahora es el mercado residencial el que ha echado el freno de manera acusada. Tanto que, desde julio del 2007 hasta el cierre del año, el descenso en el número de proyectos visados para viviendas nuevas ronda ya el 36% (la caída en todo el año 2007 ascendió al 27%). Y el porcentaje comienza a tener un reflejo exacto en el número de licencias aprobadas por los principales ayuntamientos.

Entre enero y mediados de marzo, los ocho primeros concellos de Galicia han tramitado cerca de dos mil licencias de obras menores y mayores. El dato no altera sustancialmente el ritmo del año 2006. Pero los promotores aseguran que apenas un 10% de estas peticiones son para edificios y urbanizaciones nuevas. Las licencias para viviendas unifamiliares coparían no más de otro 15%. El resto son permisos para reformas, rehabilitaciones y obras menores. Los datos confirman algo más que un bache del sector. «No se han detenido las grúas porque estamos acabando proyectos solicitados hace uno y dos años», explica el presidente de los promotores gallegos, Garrido Valenzuela. En opinión de los inversores, el parón de licencias comenzará a percibirse en las ciudades en el último semestre. Lo que ya no es tan patente es la dimensión exacta de esta crisis. «Está claro que afectará a muchos subsectores, como la carpintería metálica, la fontanería, los sistemas de calor o la albañilería», comenta el secretario general de la federación inmobiliaria gallega.

La misma perspectiva la comparten también los arquitectos. Desde el colegio profesional de Vigo, sus portavoces sostienen que el descenso en los visados «tendrá una traducción directa en el mercado a medio y largo plazo». Desde principios del 2007 hasta el pasado 1 de enero, en toda Galicia se visaron proyectos para crear 35.065 viviendas nuevas, casi 13.100 menos que el año anterior. El nivel no era tan bajo desde el año 2002. Y los profesionales sostienen que la corrección continúa.

Desde los ayuntamientos se evita a toda costa una lectura pesimista. La mayoría de ciudades gallegas está adaptando sus planes generales de urbanismo, o redactando documentos nuevos, lo que por sí solo detiene el ritmo constructor en los municipios. Los políticos están convencidos de que en cuanto se despejen las dudas del planeamiento las peticiones se multiplicarán. Pero los promotores no son tan optimistas. Desde la asociación de Ourense recuerdan que desde hace poco más de un mes se están acelerando las solicitudes de licencias para edificaciones nuevas en un intento de esquivar la nueva reglamentación del hábitat gallego, que entrará en vigor el 17 de abril y que los constructores aseguran que encarecerá los proyectos casi un 30% con sus nuevas exigencias.

«Por eso la caída será mucho mayor a partir del próximo mes», aseguran en la federación gallega de promotores inmobiliarios.

Por comarcas, Ourense visó 584 nuevas viviendas en el 2007, un 63,1% menos que el año anterior. En Santiago el ritmo cayó cayó un 44,8% (1.022 viviendas visadas), en Lugo un 37,6% (1.001), en Vigo un 36,3% (2.195) y en A Coruña un 32,1% (3.785 viviendas). Ferrol es la comarca con una menor caída (se visaron 1.105 viviendas, un 21,4% menos que en el 2006), mientras que la única comarca que sube, y solo un 1,2%, es Pontevedra, con 1.391 viviendas visadas el pasado año.