El déficit exterior español alcanza un nuevo récord tras crecer un 25% a lo largo del pasado año
ECONOMÍA
El déficit exterior marcó un nuevo máximo histórico en el 2007, el enésimo de forma consecutiva tras crecer un 25,3% empujado por un final de ejercicio nefasto, aumento que es casi doce puntos básicos inferior al que registró a principios del año pasado. Lo peor es que no parece que vaya a ceder a corto y medio plazo, según la mayoría de los expertos, que ven un riesgo creciente en el encarecimiento casi continuo que sufre el petróleo y al que nadie se atreve a poner fecha de caducidad. En concreto, según los datos publicados ayer por el Banco de España, dicho agujero superó los 106.201 millones de euros, suma que representaría cerca del 10% del producto interior bruto (PIB).
Alcanzar esa cota negativa en la balanza por cuenta corriente -que refleja los ingresos y pagos por operaciones comerciales, servicios, rentas y transferencias- es un hecho que los principales institutos económicos como el FMI y la OCDE ven con preocupación especial debido a las turbulencias financieras a escala internacional que, si bien en una primera ronda apenas han tenido efectos sobre España, el propio Gobierno teme que sí sean apreciables en una segunda vuelta. En este sentido, el principal riesgo radica en la elevada necesidad de financiación exterior que presenta la economía nacional (un 29% más, con 101.389 millones).
Desfase de la importación
El principal responsable de esos números rojos volvió a ser el desfase de la balanza comercial, que aportó más de ocho de cada diez euros del déficit general (casi el 84%). En concreto, sumó 88.459 millones de euros, un 10,4% más, debido a que las exportaciones rompieron al final del año su buena racha y terminaron con un avance inferior al de las importaciones (6,8% frente 7,9%), medidas por su volumen económico en millones de euros (184.150 y 272.609, respectivamente). Peor fue la tendencia de la balanza de rentas -a la que no ayudó que los tipos de interés en la zona euro sigan desde junio en el 4%, su nivel más alto de los últimos años-, cuyo saldo negativo se disparó un 56,8%, hasta aproximarse a los 32.913 millones.
En lo que se refiere a Galicia, la comunidad consiguió durante el 2007 reducir prácticamente a la mitad su déficit comercial con otros Estados, de mil millones de euros a 576. Esta mejoría se debe especialmente al aumento de las ventas de vehículos, que crecieron un 38% solo en el pasado año.